Por: Hernán Peláez Restrepo

Bravísimo

Un juego intenso donde los errores cometidos por ambos equipos, Santa Fe y Deportivo Cali, se ocultan con la entereza y entrega de todos. Unos para evitar el empate y otros por alcanzarlo, sobre todo en el segundo tiempo.

Un balón que Daniel Torres perdió al cierre del primer tiempo permitió a los goleadores del Cali, Harold Preciado y Santos Borré, ubicar el único gol, lo que permite al Cali arañar la clasificación y apeñuscar la tabla de posiciones.

Al no estar el jugador Ómar Pérez, de quien sabe su valor e influencia, Santa Fe apeló a Vargas, aunque quienes sostuvieron el ritmo y la lucha fueron sus dos mejores jugadores: Otálvaro, apoyando y levantando cantidad de centros, y el venezolano Seijas, quien lo intentó de todas formas: remate en el poste u otro intento salvado por Hernández, el arquero de gran comportamiento y de alto puntaje en el Deportivo Cali, lo que bastaría para dar idea del volumen de llegada de Santa Fe.

Pero el Cali aprendió la lección, pues hace poco ganaba por dos a cero en la ciudad de Medellín y terminó empatando y colaborando con la reacción del DIM. Por eso en los últimos 45 minutos decidió aguantar y librar todo al olfato de Santos Borré y Preciado. Después, y seguramente no estaba en plenitud de condición, Yerson Candelo ingresó para tranquilizar al equipo y por momentos lo logró.

Ganó bien el Deportivo Cali, apoyado en su tren defensivo, y Santa Fe lo intentó por todas las vías, lo cual lo exime de críticas en un partido bravísimo.

El señor Adrián Vélez habla mucho, regaña mucho y, eso sí, cumple con Dimayor. El central mostró cantidad de tarjetas exageradas por lo demás. Ah, y el pelado Santos Borré, del Deportivo Cali, debe entender que no debe protestar cada vez que le quitan el balón, y como es goleador ya conocerá los rigores de marca que tiene que aguantar.

 

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