Por: Gonzalo Silva Rivas

Buena Vecindad

Ecuador tiene la magia que la naturaleza suele darles a países estratégicamente ubicados en el globo y que se caracterizan por sus pequeños espacios geográficos. En un mismo día, con el paso de escasas horas, es posible disfrutar de variadas y espléndidas estampas naturales.

Las doradas playas de Atacames, por ejemplo, con su mar de rizos azulados; la exuberante belleza de su amazonia, ese denso entrecruce de bosques, húmedos y tropicales, y la portentosa Cordillera Andina donde duerme el volcán Pichincha, en cuyas laderas orientales reposa Quito, la primera ciudad americana declarada Patrimonio Cultural de la Humanidad.

En la Vitrina de Anato se le reconoció una de sus mayores fortalezas. Su experiencia en turismo sostenible, demostrada con la aplicación de exitosas políticas de conservación en islas Galápagos y otras zonas de importancia ambiental. Tarea en la que Colombia no registra calificaciones semejantes, resultado de factores diversos como apropiación de tierras, presencia de grupos armados en áreas protegidas y vacíos en la interrelación de los sectores público, ambientalista y empresarial.

El turismo ha sido punta de lanza dentro del proceso de integración bilateral gracias al impulso que tomaron las relaciones durante los últimos dos años, luego de dejar el punto muerto al que cayeron tras el litigio fronterizo de marzo de 2008. En diferentes esferas los dos gobiernos fortalecen procesos de integración turística a escala nacional y regional para estimular un intercambio creciente y fluido que compita con el dinámico incremento comercial e inversionista.
Los usuarios pagan ahora tasas aeroportuarias domésticas para vuelos binacionales; el apostillaje para ir al Ecuador se eliminó; ambos países harán promociones turísticas conjuntas a nivel internacional; una Comisión de Facilitación paritaria trabajará para impulsar la industria, y se afianzarán ciertas modalidades de interés común. Sería además Importante implementar una política de activación turística en los dos pasos fronterizos, los puentes Rumichaca (Nariño) y San Miguel (Putumayo).
Aunque en 2010, 122 mil ecuatorianos visitaron nuestro país, el papel de Colombia como consumidor del producto turístico del vecino es clave. Hoy en día es su primer emisor de turistas, por encima de Estados Unidos. 265.000 nacionales viajaron en 2011, 30% más que en 2010, y las cifras para este año pintan mejor: enero aumentó 42% con respecto a enero pasado. Ecuador mira al mundo, apunta con crecer sus ingresos por turismo y la buena vecindad con Colombia le ayudará a mejorar sus arcas.

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