Por: Iván Mejía Álvarez

Buenos rivales

El mejor momento de la selección de Colombia en la era Pékerman fue posterior a la gira europea, previo al Mundial de Brasil, donde se enfrentó a dos equipos grandes: Bélgica y Holanda. Esos partidos dejaron claro que el equipo podía competir a un buen nivel y con grandes posibilidades.

Entre los “negocitos raros” de Bedoya figuraban los partiduchos contra selecciones desconocidas, para darles gusto a los Hinckis y a sus amiguetes de turno, con el consentimiento del cuerpo técnico, que desperdició meses y partidos para programar la renovación. Las consecuencias se han visto expuestas en los últimos dos años. Hoy Colombia es un tiro al aire, que no tiene un buen retrospecto en los enfrentamientos contra los fuertes del continente pero que acumula puntos gracias a los equipos menores como Bolivia, Perú, Ecuador y Paraguay.

Llegó la hora de volver a Europa a enfrentar a un grande del fútbol mundial como España y un rival fuerte, actual campeón de África, como Camerún, para que se vuelva a medir, en realidad, cuánto vale el equipo y dónde está parado.

Julen Lopetegui, el reemplazo de Del Bosque en la selección española, convocó un equipo muy fuerte para el duelo en Murcia. Llamó a los jugadores del Real Madrid, Carvajal, Ramos, Nacho, Isco, Morata, pero estos difícilmente puedan actuar, pues jugarán la final de Champions el 3 de junio en Cardiff. Y aun así, el técnico ibérico puede armar un gran equipo con los cinco del Barcelona y los que llegan de Inglaterra, Italia y Alemania.

Es una buena oportunidad para aquilatar el momento de la selección ante un rival grande al que ya se enfrentó con Hernán Darío Gómez de técnico y se le empató sin goles.

Los “leones indomables” de Camerún, dirigidos por el belga Hugo Broos, son los actuales campeones de África y en su victoria mostraron un equipo estructurado, renovado, potente en ataque y con nivel internacional. Contra ellos se jugará en Getafe.

Rivales como España y Camerún obligan a presentar la mejor nómina y a decantar a los que deben acabar la tarea de clasificar a Rusia a partir de agosto. Hay partidos para experimentar, para mover la plantilla y observar el comportamiento de nuevos jugadores y hay otros donde tienen que estar los que son.

Así como se criticó a Bedoya por sus partiditos extraños que indicaban poca gestión –eso se creía, cuando en realidad lo que había eran negocitos de aquellos–, hay que decirle a Jesurún que este tipo de compromisos son los que quiere el aficionado y los que sirven para saber qué se tiene en el momento.

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