Por: Mario Morales
El país de las maravillas

Buenos vientos

Soplan buenos augurios, cómo negarlo. Puesto en marcha el nuevo Código de Policía ya solucionamos la carencia de cultura ciudadana, con las nuevas apps se acabó la sinsalida con los taxistas y con el cambio de nombre de Cafesalud cinco millones de usuarios solventaron sus inconvenientes de atención médica.

Ya era hora. Soluciones de fondo para problemas transversales. Así como las multas de tránsito acabaron con el desorden en el tráfico urbano, las sanciones pecuniarias por arrojar basura permitirán por fin ver nuestras calles como espejos, y los comparendos por riñas ayudarán a reconciliarnos, aunque no faltará quien se queje por los $138.000 millones que dejarán de entrar por este concepto y que servirían, digamos, para financiar el posconflicto.

¿Queríamos elevar el nivel de servicio de nuestros taxis? Ahí tienen: taxistas 2.0 que no necesitarán de muñecos, por lo menos en dos años, para aumentar sus tarifas, con el incremento oficial que recibirán. Alguien tiene que pagar por el trancón. Eso mientras no comiencen a aparecer, como aparecerán, hackercitos de medio pelo.

Pero, mientras tanto, será un gusto montarse en los amarillos cuando los rojos articulados no den abasto. Al fin y al cabo, parece que sistema metro no habrá, no por culpa del alcalde, ¡qué va!, sino por esos tiempos tan escasos que va a dejar la ley de garantías. De lo que sí podemos estar seguros es que quedarán aprobados los planos.

Y es bueno ir pensando en cambiarse a la nueva EPS que tiene un nombre tan prometedor que ni siquiera requiere campaña de expectativa.

Tan prometedores como los cuatro ministros que acaba de nombrar el presidente que, a cual más, ilusiona, como dicen en el fútbol. Llegan así tiempos mejores para la agricultura, la vivienda, el medioambiente y el transporte.

Nunca fueron tan necesarios los cambios; sobre todo ahora que somos ejemplo para nuestros vecinos y meca de sus esperanzas.

www.mariomorales.info y @marioemorales

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