Por: Iván Mejía Álvarez

Buscando técnico

Todavía no ha terminado la Copa Mustang y ya están dando vueltas los empresarios y directivos en la búsqueda de técnicos para diferentes equipos. Unos, los empresarios, ofreciendo los maravillosos productos que tienen en sus manos la solución a todos los problemas, expertos en táctica, manejo, psicología de grupo y resultados. Y otros, tratando de encontrar el hombre indicado para manejar su equipo.

Técnicos con un notable predicamento y un historial poblado de títulos como Óscar Quintabani, Luis Fernando Suárez y Hernán Darío Gómez que viven momentos difíciles en sus carreras y algunos ya han sido separados como Suárez y otros que se juegan su permanencia partido a partido como Quintabani y Gómez. Pocos podrían imaginar que terminasen su aventura derrotados y perdedores, empero los resultados no han sido buenos y el símbolo del fracaso está cercano.

A ver, si usted fuera un dirigente, qué perfil le pediría al técnico de su equipo, cuáles son las condiciones básicas que debe tener un adiestrador. Y la primera respuesta pasa, necesariamente, por la credibilidad, de la que se desprende que sea conocido, exitoso, con recorrido. Difícilmente usted se la jugaría con un técnico nuevo, sin victorias y logros.

Qué es preferible, un técnico táctico o un adiestrador ofensivo, de esos que echan sus equipos hacia adelante a toda hora. Si al táctico le va mal, lo tacharán de miedoso y cobarde, ultradefensivo. Pero si al ofensivo le va mal, lo tildarán de loco y arriesgado y de no saber de táctica para defender resultados. Entonces, lo más prudente es conseguir un hombre equilibrado, que maneje bien las fases del juego, que ataque y se sepa defender. Y de esos especímenes hay muy poquitos.

Y usted qué prefiere, un técnico mano fuerte o un hombre conciliador, uno que maneje el grupo con severas normas disciplinarias tipo Pinto, Ochoa, o un estratega que maneje el grupo con amistosidad, códigos. Si al duro le va mal, le dirán de inmediato que reventó el grupo, que los jugadores lo odiaban y le habían perdido la confianza. Pero si al conciliador no le va bien, entonces se dirá que el grupo se le fue de las manos y que el equipo era vago y la disciplina no se veía por ningún lado. El técnico que consiga tener el manejo del grupo con psicología, inteligencia, dando zanahoria y garrote, es difícil de encontrar, de esos especímenes tampoco se encuentran fácilmente.

Cosa difícil darle gusto a todo el mundo, ser táctico y ofensivo, ser duro pero amable con el grupo, conseguir resultados y jugar bien, mantener contentos a los aficionados, periodistas y dirigentes. Sobre todo, porque no existe el perfil ideal, el técnico perfecto, algunos triunfan allá pero fracasan acá, como Gómez, Suárez y Quintabani.

Se buscan técnicos para varios equipos, ¿alguien tiene la fórmula ideal para no equivocarse?

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