Por: Gazapera

Cacería de gazapos

Cacería de gazapos

«Los días 19, 22 y 29 de noviembre, un grupo de jóvenes del Instituto Distrital para la Protección de la Niñez y la Juventud (Idipron) compartirá con los visitantes del Museo aspectos de la vida cotidiana de la “L”, zona popularmente conocida como la “calle del Bronx”.

1. La frase «Los días 19, 22 y 29 de noviembre» parece que fuera un sujeto y no lo es, pues el sujeto es «un grupo de jóvenes». Para que la frase mencionada sea lo que es, un complemento circunstancial, le hace falta una preposición temporal: «Durante». 2. «Idiprón» es un acrónimo que se acentúa en la última vocal, y por lo tanto se tilda por terminar en ene. 3. La palabra «museo» no se refiere al nombre propio, sino al nombre común del establecimiento, va con minúscula. 4. Para un nombre propio que, como la calle Ele, corresponde a una letra o a un número, se usa el nombre completo y no su símbolo. 5. Ni la calle Ele, ni la calle del Bronx van entre comillas.

Las preposiciones

«… la estudiante javeriana que su novio convirtió en un saco de boxeo (…) Las personas que observaron la academia American School Way no hicieron nada». Las 2 Orillas.

Alberto de la Cruz García, mi compañero de bachillerato y en la época el lector más consagrado del establecimiento salesiano donde estudiamos, me envió el siguiente comentario: «¿Estos periodistas en qué idioma escriben? Parece que las preposiciones ya no se usan». Corrección «… la estudiante javeriana a quien su novio convirtió en un saco de boxeo (…) Las personas que observaron desde la academia American School Way no hicieron nada».

La a del vocativo en uno

«El texto de La Piragua continúa diciendo que ese municipio contrató después a la misma empresa…». El Espectador

Hace días que no hablamos de la preposición a del acusativo que se pone sólo cuando el complemento es una persona o cosa personificada. Una empresa no es ni lo uno ni lo otro: «contrató la misma empresa».

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