Por: Mario Fernando Prado

Café, ¿colombiano?

¿Qué estará esperando el flamante gerente de la Federación Nacional de Cafeteros para renunciar? Ya varios comités regionales le quitaron su apoyo, pero Genarito sigue ahí, atornillado a un cargo en el que nadie lo quiere.

Una de sus últimas perlas fue la declaración que, de manera por demás cínica, perpetró en día pasado al referirse a las importaciones de café: “no es un fenómeno extraordinario”, se atrevió a decir, justificando con esta medida el descenso de la producción del producto bandera de los colombianos.

Y es que uno vive engañado: como cualquier compatriota, gusto del café y me agrada saborear los de distintas regiones de mi país y las diferentes variedades que se promocionan profusamente, siempre con la leyenda “100% café colombiano”, texto acompañado generalmente por el tricolor nacional.

Y se hace gala de ello, se regala a los visitantes como el souvenir más entrañable y se lleva como obsequio muy orgulloso cuando se viaja a otros lares. Nuestro glorioso café colombiano.

¡Pues no! El tal café colombiano es un engaño, una falacia, un ultraje, un irrespeto y otra mentira más de las muchas que nos echan los gobiernos y en este caso la tal Federación esa, burocratizada y de espaldas a los verdaderos cultivadores del grano.

El 80%, sí, el ochenta por ciento del café que consumimos los gran pendejos colombianos es importado: lo traen de Ecuador y Perú y lo promocionan y nos lo venden como sembrado, cultivado y procesado en nuestra geografía. 1,03 millones de sacos llegaron el año pasado provenientes de esos países vecinos, dejándonos a nosotros el ripio, los sobrantes, los desechos y enviando para otras partes nuestro verdadero café.

Lo anterior, más que una paradoja y una contradicción, es un prueba fehaciente de la crisis de una entidad que está mandada a recoger y que debe reinventarse porque de nada nos sirven los Juan Valdez y toda la cháchara que nos echan de nuestro café, repito, 100% colombiano, cuando la verdad es otra. Genarito, pues, a ¡calificar servicios!

 

 

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