Cali y las megaobras

Excelente el artículo “Ciudad errática”, de Aura Lucía Mera, aparecido en El Espectador de abril 21.

Ella hace una radiografía fiel, objetiva y seria del despelote espantoso en que se encuentra sumida Cali y los muchos y graves problemas que existen.

Resultarían un disparate garrafal esas 21 megaobras de las que se habla ahora sin haber solucionado los problemas actuales. Ojalá todavía queden en Cali dirigentes inteligentes y sensatos y que lean el artículo de Aura Lucía y no permitan que nos embarquen en semejante exabrupto de las megaobras.

 Horacio Baena. Cali.

¿La sociedad reelegirá?

Acaba la pascua y continuamos en el país sin comparativos, donde Ejecutivo y Congreso, violando la normatividad, impulsan un referendo lleno de vicios jurídicos y éticos para reelegir por segunda vez inmediata al comprometido. Ya sin la aceptación de la jerarquía clerical y cierta dirigencia que lo considera perjudicial para el país y para él. El orden institucional debe mantenerse, no las personas. En Colombia ronda constante y real la figura de la Corte Penal Internacional. ¿Y la sociedad reelegirá?

Invierno feroz, 70.000 damnificados, viviendas arrasadas, desempleo, un Congreso inconstitucional, muertes anunciadas, narcotráfico dominante, venganzas, componendas judiciales, extradiciones aduladoras de las políticas extranjeras. Inseguridad barrial y citadina, corrupción estatal y privada. Águilas negras, antes autodefensas. Recompensas multimillonarias y absoluciones ilegales a criminales. ¿Y la sociedad reelegirá?

Guerrilla golpeada, enrocada para sobrevivir. Justicia especializada en divagar y distorsionar procesos para satisfacer los deseos del gobierno. Cohechos sin penas para los dadores. Y así, Ejecutivo, Legislativo y Judicial, tres poderes distintos y un solo hombre que los detenta. Similar al misterio de la Santísima Trinidad. Agreguen Procurador, Fiscal, Defensor del Pueblo, Banco Central, Dane, Comisión Nacional de Televisión, Registraduría y Cortes con excepción de la Corte Suprema; entonces el reelegido de la yidispolítica en casi siete años, controla el país institucional y construye una Colombia de pobreza. ¿Y la sociedad reelegirá?

Navegamos en un barco cuyo único objetivo es la guerra, mientras se aniegan en agua y sangre damnificados, desplazados, desmovilizados, desempleados, desaparecidos y víctimas en general de un país en recesión. ¿Y la sociedad reelegirá?

Cambiar la Constitución siempre que le conviene al Ejecutivo y al Legislativo es destruir la democracia afirmada en el máximo consenso ciudadano de todos los tiempos. Negar la unidad nacional y precipitar al país hacia una polarización fatal.

 Ómar León Muriel Arango. Fusagasugá.

 

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