Por: Uriel Ortiz Soto

Cambio Radical: un barco a la deriva

Los partidos y movimientos políticos, son como los barcos que van de puerto en puerto, y en su recorrido de acuerdo al buen manejo y pericia de su timonel mayor, van recogiendo pasajeros.

Los que abordan el barco en el puerto de partida, por lo regular tienen en su frente y en la  mirada, el aura del apostolado para ser buenos navegantes, de soportar todo tipo de tempestades; jamás se tranzan por las mediocridades de circunstancias viles, adversas y banales. Manejan  suficientes fuerzas y desafíos para llegar al puerto de destino.  

Por lo general, a los barcos les toca navegar por mares embravecidos, de aguas turbias y turbulentas. En muchas travesías el oleaje es tan fuerte, que, sus pasajeros son víctimas de graves descomposiciones orgánicas. Quienes no tienen conciencia de su misión, maldicen el día en que se embarcaron en semejante viaje de tortura y lanzan serías acusaciones contra quienes los secundaron en tan malograda aventura.

Pues bien, este mismo periplo, se cumple con los partidos y movimientos políticos. Quienes ofician de timoneles, o jefes de partidos, o movimientos, deben estar dispuestos a soportar toda clase de vaivenes al interior de su organización. – caciques, politiqueros, avivados, chanchulleros y todo tipo de malandrines, que pululan y merodean por sus alrededores-. Su inicio por regla general, tiene serias connotaciones en el fondo de las masas populares. Sin embargo, el máximo dirigente, o ideólogo, debe tener la malicia indígena para no permitir que en los recorridos que inicia, se cuelen estos elementos indeseables, que finalmente ponen en aprietos y desprestigian la naciente organización.

Hablar de Cambio Radical, es hablar del doctor Germán Vargas Lleras, a quién todo el País conoce como Senador estrella, y casi que podríamos decir, mártir por la causa de la paz, puesto que, ha sufrido dos atentados, uno de ellos con desmembración de partes de su cuerpo. Siempre lo hemos visto como un líder íntegro, honesto, fuerte y batallador; estudioso de la problemática Nacional; no se rinde ante nadie, ni ante los violentos.

En las elecciones del 2006 para Senado y Cámara, fue el movimiento que más parlamentarios llevó al Congreso después de la coalición de gobierno. Un escenario político relativamente nuevo, que superó con creces cualquier cálculo electoral. Por su seriedad, honestidad y hombre de Estado en los mentideros políticos y reuniones sociales, se le menciona como el más fuerte aspirante presidencial, para la contienda electoral del 2010.

Sin embargo: Por los hechos ocurridos en los últimos años por cuenta de la para – política, varios de los Senadores y Representantes de Cambio Radical, liderado por el doctor Germán Vargas Lleras, se encuentran: algunos en la cárcel y otros en la antesala de ingreso. En los actuales momentos, es el grupo político que mas parlamentarios tiene encartados con el episodio de la para – política. Como todo el País lo sabe, actualmente se tramita en el Senado de la República, el proyecto de Ley de la Reforma Política, que en los últimos meses ha generado toda clase de controversias entre los amigos del Gobierno y los grupos de la oposición.

Por consiguiente, no está nada claro que el doctor Germán Vargas Lleras, en momentos tan cruciales para el País, el Congreso, el futuro democrático de Colombia y de su movimiento; haya pedido licencia, con posterior presentación de su renuncia para dejar su curul, y permitir que la Reforma Política, sea aprobada o negada, sin su intervención. Todo parece indicar que esta jugada política no está nada clara y el País entero empieza a ver con preocupación y desgano sus futuras aspiraciones presidenciales. En relación con los últimos acontecimientos, no es exagerado decir que el movimiento de Cambio Radical, queda expósito y a la deriva. En parte, por culpa de la para – política,  pero principalmente la ausencia de de su máximo dirigente que no supo enfrentar con coraje y decisión los serios cuestionamientos hechos a  varios de sus dirigentes regionales, hoy procesados y varios encarcelados.

Si la Reforma Política, se hunde como se prevé, muy seguramente que sus enemigos servirán a la opinión pública, en bandeja de plata, la cabeza del Germán Vargas Lleras y de su movimiento Cambio Radical como los máximos culpables de la derrota. Cuando el barco está a la deriva, el último en abandonarlo debe ser el timonero mayor. Hacer lo contrario se interpreta como una fuga irresponsable, cobarde y traidora a los intereses de sus seguidores y de las instituciones que en el momento representa.
 
Comunidad Desarrollo y Gestión

[email protected]

 

Buscar columnista

Últimas Columnas de Uriel Ortiz Soto

¡Acorralados por Maduro!

Crisis cafetera y programas de diversificación

Economía naranja: oportunidad para todos