Por: Iván Mejía Álvarez

¿Cambios en lista?

César Luis Menotti afirmó que la selección de Colombia de los últimos partidos no le había gustado porque era un equipo desequilibrado y con graves problemas defensivos, que retrocedía mal y que de no corregir esos déficits estructurales tendría un mal pasar en el Mundial.

No faltará quien quiera colgar a Menotti por sus afirmaciones, así como quieren hacerlo con los exjugadores de la selección que opinan algo similar o con los periodistas que tienen conceptos divergentes. La intolerancia está a la orden del día y la radicalización es patrimonio histórico del país en todos los aspectos.

Vistos los últimos juegos de la selección, incluido el muy flojo ante Venezuela, es notorio que el orden defensivo se ha perdido, que la defensa no viene funcionando bien y que el técnico Pékerman deberá redoblar su trabajo para volver a armar una selección con equilibrio y balance. Equilibrio para que maneje las fases del juego, ataque, defensa, transición, sin regalarse y volviendo a ser compacto y solidario. Balance para desplegarse a lo ancho sin fisuras en los costados.

Algunos dicen que es más difícil la clasificación, la eliminatoria, que el mismo Mundial. Eso puede ser cierto, pero una vez conseguido el tiquete la única misión es perfeccionar el equipo. Pékerman debe darles las gracias a quienes le ayudaron a calificar, pero tiene la obligación de encontrarle soluciones a los laterales, donde hay problema de altísimo nivel. Armero ataca bien, pero está en un paupérrimo nivel de marca y no tiene suplente. Zúñiga se encuentra lesionado y es necesario reafirmar una alternativa confiable. Es imprescindible mirar hacia el centro de la defensa y buscar variantes.

El volante de marca central, el eje de la contención, es vital y ese jugador que debe saber meterse entre los centrales para poder hacer los relevos por eliminación, corriendo un central al costado, hace meses que no juega. Pékerman sabe bien lo que ha significado la ausencia de Valencia y también debe tener claro que el nivel de Aguilar y Sánchez es deficitario en la marca.

Por eso, esta próxima convocatoria resulta tan importante pues significa, ni más ni menos, el manual de intenciones del técnico respecto al Mundial. Será una declaración de principios, se la jugará con los mismos que lo han acompañado o buscará algunas alternativas para ir ensamblando de cara a lo que será el Mundial.

Afortunadamente, Holanda y Bélgica son lo suficientemente fuertes, y más en su casa, como para que terminados los amistosos se puedan sacar importantes y aleccionadoras conclusiones.

 

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