Por: Juan David Zuloaga D.
Atalaya

Camino a Rusia 2018

Faltando sólo dos fechas para definir los equipos suramericanos que irán al campeonato de fútbol del mundo en la edición del año 2018, se confirma lo que ya sabíamos: la eliminatoria de Suramérica es la más competitiva y exigente del planeta.

Con seis puntos aún en disputa, la diferencia entre el segundo en la tabla de posiciones actual (Uruguay) y el octavo (Ecuador) es tan sólo de siete puntos. Lo que, por supuesto, le suma emoción a la penúltima fecha y angustia a la última.

Si Colombia no hubiera cedido puntos importantes a lo largo de la clasificación —los dos puntos que dejamos escapar en Venezuela la fecha anterior, en uno de los peores partidos que ha jugado la Selección en esta fase de grupos, por ejemplo— otro sería el cantar. Pero no lo es, y nos vemos de nuevo sufriendo hasta el último momento para ganar un cupo en la fiesta más grande y más importante del fútbol mundial.

Tras un empate decoroso con Brasil, Colombia es tercera en el grupo a un punto de Uruguay, que venció ayer a Paraguay en Asunción y escaló al segundo lugar (desplazando a Colombia). Quizás es cierto que merecimos mejor suerte en el partido de anteayer frente a Brasil, pero no es menos cierto que frente a Brasil no puede un equipo desconcentrarse, aunque falten sólo segundos para que termine el primer tiempo. En cualquier caso, el punto obtenido es valioso si se tiene en cuenta que Brasil no pierde desde hace 15 fechas y que encontró el rumbo de la clasificación cuando cambiaron de técnico.

El partido más interesante de la próxima fecha y también el más definitivo es, sin duda, el de Argentina contra Perú, por enfrentar al cuarto y al quinto de la tabla de posiciones (hoy igualados en puntos), mientras que Colombia debe vencer a Paraguay. Y en la última fecha tendremos que enfrentar a Perú de visita, en un partido que seguramente definirá la suerte de los dos equipos, y de algunos más que dependerán del resultado del encuentro.

Sólo quien sigue con entusiasmo este deporte comprende lo que está en juego: la diferencia inmensa y radical en la manera como se vive el torneo mundial de fútbol cuando el propio equipo participa y cuando no lo hace, la diferencia cuando se está dentro y cuando se está fuera, algo así como la diferencia que hay entre ir a una fiesta o que se la cuenten a uno al día siguiente por teléfono.

De manera que de esta fiesta no nos podemos privar. Espero que en octubre hagamos la tarea frente a Paraguay para que se allane el camino a Rusia, que no ha estado exento de penas y de dificultades. Y espero también que el próximo mes, terminada ya la fase de clasificación, podamos decirles a todos los rusos “там увидимся! (¡Tam uvidimsya!”, que quiere decir “¡Allá nos vemos!”.

@Los_atalayas, atalaya.espectador@gmail.com

 

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