Por: Juan Pablo Ruiz Soto

Campesinos y parques

Parques Nacionales Naturales (PNN), campesinos y otros actores en PNN es un viejo tema, legal, académico y político en el país. Se vive y discute desde diversas perspectivas e intereses, aun antes del Código de Recursos Naturales (1974).

Son actores en esta discusión: campesinos que con sus prácticas tradicionales habitan PNN, en algunos casos desde antes de ser creado el PNN y en otros después de haber sido creado; conservacionistas que pretenden que los PNN sean áreas prístinas sin intervención humana; ganaderos, propietarios u ocupantes, legales e ilegales, de grandes áreas; campesinos que han incorporado a sus prácticas el cultivo de la coca; pequeños cultivadores de hoja de coca; grandes inversionistas productores y transformadores de hoja de coca, y mineros activos que no producen alimentos ni son campesinos.

La implementación del Acuerdo de La Habana no tiene que reglamentar y solucionar el problema de todos los actores en los PNN. Se trata de resolver específicamente el tema de los campesinos en PNN. Terratenientes, inversionistas y mineros deben ser objeto de un tratamiento distinto.

Resolver, en el contexto de la paz, la presencia de campesinos en PNN es un tema grueso que hay que solucionar en el marco constitucional. Su artículo 63 dice que los parques naturales son inalienables, imprescriptibles e inembargables. El punto crítico es cómo darle salida legal a una realidad si, como dice El Espectador (mayo 19/2017), “actualmente se estima que hay más de 20.000 familias que habitan o habitaban en parques antes de que fueran áreas protegidas y más del 60 % de las áreas del Sistema de PNN presentan situaciones de usos no permitidos de tierra, ocupación y tenencia de predios por parte de los campesinos”. Hacer compatible producción sostenible y conservación está probado como algo posible en la Red Nacional de Reservas Naturales de la Sociedad Civil (Resnatur).

Para avanzar y construir un acuerdo, tenemos que ajustar la ley, sin violar la Constitución. No se trata de titular los PNN ni de realinderarlos; se trata de manejarlos para que la función ecológica asociada a la función social se cumpla. En la construcción de un nuevo país, de un país en paz, resolver este punto exige tener entre los actores principales —Gobierno Nacional, campesinos y Farc— acuerdos y principios básicos compartidos y total disponibilidad a su cumplimiento y respeto.

Un punto de partida es que solucionar la presencia de campesinos en PNN no puede significar movilizar o permitir el ingreso de más y nuevos ocupantes a los PNN. Este compromiso requiere determinación y capacidad de gestión de los actores mencionados. Herramientas útiles para esta verificación son las imágenes satelitales y las fotografías aéreas que grafican el nivel de ocupación. También es necesario aceptar que la presencia de campesinos en PNN tendrá algunas limitaciones de propiedad y uso, los PNN no son parte del Fondo de Tierras.

Parques con la gente fue una propuesta de la Unidad de PNN (2001). Como dice Baptiste (Semana, mayo 18, 2017): “Campesinos organizados y comprometidos con la sostenibilidad no pueden ser considerados un problema en la conservación”. Es necesario retomar la historia y buscar con creatividad una salida.

 

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