Por: Iván Mejía Álvarez

Canaleando en HD

La magia de la televisión es cada día mayor. Imágenes en alta definición (HD), multitud de canales y por supuesto variado menú, posibilidad de usar el botoncito mute para no oír babosadas y argentinismos como "camisetear" y "se postea" que harían delirar a Cervantes.

El fin de semana y el martes, los amantes del fútbol quedaron empachados de ver selecciones nacionales en todo el mundo. Algunas conclusiones del recorrido por los distintos estadios, una copiecita de ‘Lo que vi’ del amigo Hernán Peláez.

Magnífica Argentina ante Estados Unidos, así no haya ganado. El funcionamiento colectivo durante el primer tiempo fue el mejor que se le haya visto a una selección albiceleste en muchísimos años. Guiados por la zurda maravillosa de Messi, los dirigidos por Batista hicieron un fútbol espectacular con toque, cambios de ritmo, presión y recuperación de la pelota bien arriba, parando el equipo en la mitad del campo. Jugaron al estilo Barça y lo hicieron muy bien, volviendo a las fuentes del fútbol argentino. El resultado fue una mentira, pues debieron ganar mínimo por tres goles de diferencia. Cómo se nota el cambio de mentalidad y de técnico. Batista entiende que la figuras son los jugadores, a diferencia de Maradona, que se creía el más importante del equipo. Líbrame, Señor, de esos técnicos que se sienten figurones, más por lo que dicen que por lo que hacen. Van muy bien encaminados y teniendo a Messi, los argentinos están para cosas muy grandes.

Brasil también ganó bien, pero está lejos de ser espectacular y creativo. Le copó el mediocampo a una pálida Escocia y plasmó pinceladitas de calidad con el joven Neymar, camino de ser una estrella si no se desvía del camino. A Brasil le falta talento en el medio y los Ramírez, Lucas, Renato Augusto son más de fragor, lucha e intensidad que de inventiva y chispa. Ganzo puede tener en el futuro esa pizca de creatividad que no se le ve al equipo de Manu Meneses.

Sorprendente reacción italiana de la mano de Cesare Prandelli. Pelota al piso, elaboración de fútbol, triangulaciones en velocidad, recuperación rápida de la bola. Atrás quedaron los ‘vecchios’ Pirlo, Gatusso, Del Piero, en Italia asoma una nueva generación y un nuevo estilo. Nunca den por muerto al calcio, ellos tienen la sorprendente capacidad de reinventarse tras cada fracaso.

España, Alemania y Holanda siguen ahí con las mismas virtudes que los llevaron al podio de Sudáfrica. El ataque holandés con Sjneider, Afellay, Kyutt, Van Persie y Van der Vart elabora mucho juego y mete muchos goles. Mientras España tenga al centenario Xavi, al genial Iniesta y al goleador récord Villa, el campeón del mundo respira tranquilo. Y esa Alemania cada día se ve más imperial y poderosa con Ozil y Muller, apoyados por Schwisteguer y Khedira, más los goles de Klose y Podolsky. Allí hay mucho futuro.

Afortunados de tener HD y muchos partidos buenos por allá, porque por acá son muy escasos.

 

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