Por: Gonzalo Silva Rivas

Cantos de sirena

El presidente Santos puso a sonar algo de melodía al oído de los gremios del turismo con el parte de gestión que dio al sector sobre los compromisos adquiridos para el desarrollo de la industria.

En la Vitrina de Anato, evento que se afianza en el triángulo de las más prestigiosas ferias turísticas de Latinoamérica, Santos reveló indicadores favorables que permiten percibir que en materia de inversión y promoción turística la tarea se viene haciendo. Los esfuerzos destacan aspectos positivos en este campo pero chocan y hacen más visibles las deficiencias en la infraestructura aeroportuaria y los servicios de protección al vuelo.

El año pasado Colombia se acercó a los 3 millones de visitantes del exterior, 200 mil más que en 2010, corroborando el desempeño del turismo nacional, que poco a poco se posiciona dentro del mercado mundial. No es excepcional encontrar en prestigiosas publicaciones especializadas información relevante sobre el producto local, como lo registra la revista inglesa Wanderlust, que incluye a Cartagena dentro de las diez joyas turísticas para visitar en 2012.

Un plan piloto encaminado a promover rutas turísticas de la región se puso en marcha con los países de la CAN. Con Mercosur se trabaja para impulsar destinos ante China, Australia y Singapur; y con Chile y México se conversa sobre proyectos de promoción conjunta. En mayo, las tiendas de National Geographic en Londres y Madrid tendrán presencia colombiana con una campaña de visibilización como destino de naturaleza.

Por el lado de la conectividad aérea las negociaciones también muestran resultados. De una frecuencia semanal con Holanda se pasará a nueve por país, y con España se aumentarán de 27 a 37. Con Costa Rica, Dominicana y El Salvador operará un régimen de libertad de frecuencias; y con Qatar, Israel, Emiratos Árabes y Singapur, acuerdos bilaterales. Colombia y Ecuador dieron carácter nacional a los vuelos que se realicen entre las dos naciones, y con Estados Unidos, cuando entre en vigencia el TLC, arrancará un acuerdo comercial de cielos abiertos.

El apropiado escenario permite pensar que el país superará la demanda de 2011, año en el que se movilizaron 20 millones de viajeros locales y foráneos. Más aún, cuando se apunta a 80 nuevas rutas porque el espacio para crecer sigue abierto. El cuello de botella está en la precaria oferta de la infraestructura aérea, física y técnica, que da señales de alerta y amenaza caos y riesgos. Por estos lados el camino es lento y los avances pocos. Y lo que se escucha del Gobierno más bien parecen cantos de sirena.

[email protected]

 

Buscar columnista

Últimas Columnas de Gonzalo Silva Rivas

La rodadita

En alerta roja

Las tierras del cóndor

Un mal sueño

Que le arrastre el ala