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hace 13 mins
Por: Roberto J. Camacho

Carimagua, Ecopetrol y los Desplazados

El anuncio por parte del Ministro de Agricultura de entregar una importante porción del predio Carimagua a Ecopetrol para su explotación en Biocombustibles, en asocio con familias de desplazados, pone fin a una controversia política innecesaria y abre la posibilidad de establecer un modelo de desarrollo que puede ser ejemplo para toda la Altillanura.

He referido, como lo ha expresado Alfredo Sarmiento Ex Director del Departamento Nacional de la Economía Solidaria, que la construcción de riqueza económica y social se da a partir de la consolidación de un modelo empresarial en el que concurran el sector público, el sector privado y el sector solidario en la construcción del bien común.

Carimagua fue durante muchos años un centro de investigación que le entregó a la región y al país, resultados que han permitido, entre muchos otros,  empezar a “domar” las áridas tierras de la Orinoquia.

Fue el Ministro Carlos Gustavo Cano quien propuso establecer varios proyectos que obraran como “efecto demostrativo”, que aprovechando el auge mundial de los “Mecanismos de Desarrollo Limpio” para la captura de carbono de la atmosfera, lograra promover el establecimiento de al menos 4 millones de hectáreas en cultivos, duplicando el área sembrada actualmente en el país. En esta propuesta además de Carimagua, se encontraba también Marandúa de la Fuerza Aérea y Gaviotas, dirigida por el muy ingenioso Paolo Lugari.

En el desarrollo de un proyecto como este se requiere un socio empresarial con músculo financiero, con experiencia en el manejo de comunidades vulnerables, amplio conocimiento ambiental y vocación agropecuaria o energética.

Ecopetrol es el mejor socio que pueden tener los desplazados, es la mayor empresa del país, el año pasado vendió $22 billones los cuales equivalen a 100 veces el presupuesto del Municipio de Villavicencio, sitio donde se concentra principalmente el problema de desplazamiento de los Llanos; tiene además gran experiencia en el manejo de comunidades vulnerables debido a su actividad de exploración y distribución, conoce como pocos los temas ambientales y pretende ser, como lo reza su visión una “Empresa Global de Energía”.

En buena hora el Ministro de Agricultura recoge el “Papayazo” dado a sus contradictores al pretender que las sabanas del Vichada era buena para los ricos, pero mala para los pobres; tengo la certeza que pronto podremos ver en Carimagua un modelo empresarial que nos permitirá, para bien de la Patria, promover la ocupación de la inmensa Orinoquia en producción de alimentos y combustibles.

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