Por: Cartas de los lectores

Carnaval de Barranquilla

En Barranquilla se goza el Carnaval más añorado por los colombianos: el congo es el disfraz más representativo; llegó del África, pasando por Cartagena, para aterrizar en ‘Quilla’ y convertirse en su símbolo. E

El garabato viene de España a Ciénaga y es adoptado por La Arenosa. El paloteo, una danza de origen guerrero, llegó de España a Popayán y de allí a Ciénaga, y luego al jolgorio de Curramba. La cumbia de origen africano, con mezcla de indígena y español, navegó por el río Magdalena a Soledad. Y de repente el barranquillero dijo: y yo que voy a poner; y nació el disfraz de la marimonda (ese man qué tanta marimonda está haciendo).
Barranquilla sabe cantar/y sobre el yunque martillar.

Uriel Bautista Gamboa. Bogotá.

A Felipe Zuleta

¿Todos los hijos de parejas heterosexuales somos abandonados o maltratados? De acuerdo: adoptar es un acto sublime de amor, pero también puede ser un acto egoísta cuando se busca satisfacer la necesidad afectiva de un bebé sin tener las condiciones requeridas que garanticen un entorno natural para el desarrollo de ese ser en formación. No es una enfermedad la homosexualidad, y es totalmente adecuado garantizar los derechos civiles de esas parejas, pero de ahí a satisfacer su gusto por tener hijos que la naturaleza no les puede dar, porque por alguna razón no los pueden procrear es otra historia. Veamos: salvo muy pocos ejemplos, en la inmensa mayoría de especies, y somos una de ellas, la procreación incluye macho y hembra, y no sólo eso, la diferencia de una mujer y un hombre no sólo es de sus órganos genitales o conformación física. Tenemos características de personalidad muy diferentes, y sería torpe pretender que un macho reemplace esas características de la mamá. Bien dice el dicho: amor de madre no hay sino uno, y es totalmente válido.

¿Qué tiene de malo que pesen más los dogmas cristianos que la vocación partidista? Pertenecer a un partido no implica botarse al abismo, el liberal es un libre pensador, pero responsable, analiza y concluye, no por el hecho de ser una idea nueva se debe aceptar. ¿Usted doctor Felipe adoptó siendo gay? ¿Vive con una pareja homosexual? Si es así, cuéntenos su experiencia. ¿Preferiría para su hijo un libre pensador gay o un libre pensador cristiano?

Recapacite, doctor Felipe, que por pretender ser liberal, y moderno, y actualizado, de pronto está señalando en sentido contrario.

Fernando Bessolo. Bogotá.
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