Por: Salomón Kalmanovitz

Carrasquilla en el país de las maravillas

No recuerdo un lanzamiento del Marco Fiscal de Mediano Plazo (MFMP) tan lleno de mentiras, medias verdades y exageraciones como el que acaba de anunciar el gobierno Duque. El ministro y los técnicos hablaban socarronamente, sabiendo que engañaban al público.

El fracaso de la ley de financiamiento, que arrojó resultados negativos para el fisco, no se va a corregir con otra reforma tributaria, sino con un recorte brutal del gasto ($10 billones), una presunta reforma a la DIAN (otra más) que vale medio punto del PIB, pero “recupera” un punto para el fisco, justificada con la experiencia de México, que lo logró, y se preguntan: ¿por qué nosotros no? Para llenar el hueco dejado por la devolución de impuestos, se anuncia la venta de activos incluyendo ISA, que hace la interconexión eléctrica de varios países y es una de las empresas más grandes de América Latina, que renta 12 % anual de su capital y no 5 %, como aduce Carrasquilla, más un pedazo de Ecopetrol, que es la joya del Estado colombiano.

Es un plan para empobrecer al Estado y dejarlo en los rines con tal de que las empresas y los ricos paguen menos impuestos. De hecho, la única justificación económica para vender empresas públicas es adquirir nuevos activos socialmente más rentables, como infraestructuras de vías, educación o acueductos, no para comérselos en gasto corriente.

La rebaja de impuestos es una cura fenomenal para el crecimiento, afirma la extrema derecha. Quite impuestos y las empresas invertirán lo que les devuelvan y más, sin importar si hay demanda interna o externa para su nueva producción. El uso de la capacidad instalada de la industria, según Fedesarrollo, es de solo un tercio, mientras que las exportaciones no tradicionales están estancadas y el mercado interno ha repuntado un poco, pero tampoco tanto, así que no hay incentivos materiales para construir capacidad adicional.

Carrasquilla sostiene que obtendrá un déficit fiscal en 2019 del 2,3 % del PIB, a pesar de que relajó la regla fiscal para permitir un 2,7 % de déficit, supuestamente para atender el éxodo venezolano. Lo cierto es que las sumas no dan: perdió $5 billones con la ley de financiamiento y tiene gastos ineludibles que pretende escamotear.

El MFMP dice que el crecimiento este año será 3,6 % y en adelante rondará el 4 %. El resultado del PIB para el primer trimestre de 2019 fue un mediocre 2,3 %, o sea que la economía debe crecer al 4,3 % el resto del año para alcanzar ese resultado, algo implausible. Las razones son que las importaciones triplican el crecimiento de las exportaciones, o sea sustraen demanda agregada, y la inversión creció solo 2,8 % en el primer trimestre del año, según el DANE. En abril, la industria se contrajo 1,3 %

Una evidencia del estancamiento económico es el aumento del desempleo, que ya completa siete meses en curso. Las cifras son preocupantes: no solo aumentó el número de personas desempleadas, sino que bajó la tasa de participación, o sea que mucha gente se cansó de buscar trabajo. El dato más escandaloso es que durante el último año se destruyeron 775.000 puestos de trabajo.

El loable propósito de un desarrollo basado en el conocimiento que anunció Duque como eje de su plan de gobierno requiere una gran inversión en educación de calidad, desde el nivel básico hasta el más avanzado, y en el avance de la ciencia y la tecnología, que no es gratis ni se sustituye con aplicaciones pendejas. Sin recursos públicos, no se puede lograr.

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2019-06-16T15:00:24-05:00

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2019-06-17T12:31:18-05:00

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Carrasquilla en el país de las maravillas

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