Por: Columnista invitado

¿Carro todos los días?

Las siguientes son palabras de nuestro alcalde Gustavo Petro: “El mayor estímulo para dejar de usar el vehículo particular es tener un transporte público masivo de calidad, el cual puede ayudar a una organización humana de la movilidad de los ciudadanos.

Para ello, priorizamos en los modos de transporte destacando en primer lugar al peatón, segundo la bicicleta, tercero el transporte público y cuarto el vehículo particular”.

Sin embargo, la administración no tiene problema alguno en salir con la siguiente pieza de comunicación alrededor del nuevo Pico y Placa: “Carro todos los días”, Bogotá Humana.

¿Carro todos los días? ¿Es un chiste? ¿No es esta la administración que predica el desestímulo del uso del carro particular? ¿No se le ocurre otro mensaje? ¿Es el mensaje consistente y coherente con el enorme esfuerzo que, como sociedad, debemos hacer para cambiar nuestra percepción sobre el carro? ¿Hay cohesión y claridad en el equipo del alcalde alrededor de estos importantes principios? ¿En esto consiste la educación que la administración le está dando al público? Sólo quiero decirle a la administración: OJO con la comunicación y los mensajes.

Mi experiencia utilizando el carro durante el primer mes de la medida, ha sido buena. Por otra parte, es positivo que el alcalde Petro se haya animado a anunciar que para dentro de un año desmontará por completo la medida. Ya marqué esa fecha en mi calendario.

Si la administración toma en serio este plazo, deberá ejecutar a tiempo proyectos como el establecimiento de peajes urbanos, la definición de políticas de estacionamiento en vía, la implementación del Sistema Integrado de Transporte Público, la ampliación de troncales de Transmilenio, entre otros.

Además, tendrá que trabajar inteligentemente a través de la comunicación y la pedagogía para cambiar el imaginario de los bogotanos, que aún dependen del carro y lo consideran símbolo de ascendencia social.

Jaime Lerner, exalcalde de Curitiba, siempre insiste sobre la siguiente frase: “El carro es como la suegra. Tienes que tener una buena relación con ella, pero ella no puede dirigir tu vida. Porque cuando la única mujer en tu vida es tu suegra, tienes un problema”. Y en Bogotá, la suegra nos la tiene montada.

*Germán  Sarmiento. Fundador de : www. miblogota.com.

 

 

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