Por: Cartas de los lectores

Carta al general de una víctima de apartamenteros

El pasado 13 de marzo, en entrevista a El Espectador, el comandante de la Policía Metropolitana de Bogotá, general Francisco Patiño, afirmó: "Tenemos la seguridad controlada".

 Y agregó, que la inseguridad era un asunto de mera percepción, pero no general. Con todo el respeto que me merece un oficial de su trayectoria, los cada vez más frecuentes casos de robo de celulares, hurto de automotores y asalto a apartamentos ponen en entredicho su afirmación.

Dirá usted señor general que las estadísticas respaldan sus aseveraciones. Quizás sí, pero las cifras no reflejan la realidad por una sencilla razón: no son pocos los ciudadanos que, como yo, preferimos no denunciar luego de ser víctimas de las bandas de delincuentes. Aunque dicha actitud no es la ideal, la falta de credibilidad en las autoridades está llevando a que ciudadanos prefieran no perder su tiempo reportando casos que no son resueltos.

Para la muestra le cuento, general, lo que me ocurrió: El pasado domingo 24 de abril, al llegar con mi familia de las vacaciones de Semana Santa, nos encontramos con el apartamento saqueado. Fue en el Parque Central Ciudad Salitre. Y no fuimos las únicas víctimas. En total, los delincuentes robaron cinco apartamentos en un conjunto cerrado y con vigilantes las 24 horas, condiciones como para sospechar de la posible complicidad de algunos de ellos.

Lo de siempre. Nadie vio nada (ni los vigilantes de la empresa Seguridad Sinaí Ltda). Además, cuando uno de los afectados fue hasta la Unidad de Reacción Inmediata (URI) de Paloquemao, les tomaron la versión y les dijeron que probablemente en mes y medio los llamarían a ampliar la denuncia. Eso ya no es responsabilidad suya general Patiño, pero es un eslabón más de una cadena de silencios o reacciones a paso de tortuga que desincentivan la denuncia ciudadana; como, por ejemplo, la decisión de instalar un CAI móvil frente al conjunto residencial 36 horas después de reportado el robo.

Todo esto pasó a tres cuadras de la Dirección General de la Policía Nacional, a cuatro cuadras del Ministerio de Defensa y a tres cuadras de la Fiscalía General, una zona altamente custodiada. Días después del masivo atraco no hay pistas, y recuperar lo perdido está en entredicho porque la empresa de vigilancia aún no responde.

Doy por hecho, general Patiño, que usted es una persona bien intencionada. Sin embargo, ahora sí estoy lejos de creerle que la seguridad en Bogotá está controlada.

 Wiston González. Habitante de Ciudad Salitre: Bogotá.

Envíe sus cartas a [email protected]

 

Buscar columnista

Últimas Columnas de Cartas de los lectores

Personaje tóxico

Dos cartas de los lectores

¿Quién está detrás de la marcha estudiantil?