Por: Cartas de los lectores

Cartas de los lectores

El 24 y 25 de febrero de este año, a través de su página de internet y el impreso de El Espectador, se publicó en primera plana el artículo titulado “La guerra por los terrenos del área urbana”, escrito por el periodista Alfredo Molano Jimeno, enviado especial, quien se refiere en un comienzo a la construcción de un malecón en la ciudad de Buenaventura y al estado de violencia que está padeciendo esta región, y donde seguidamente subtitula otro escrito denominado “El caso de la isla de la paz”.

En él, directamente, me acusa y me señala con mis nombres y apellidos propios, manifestando gravísimas afirmaciones infundadas, escudándose en una tal “Aleida”, de quien recibió dichas manifestaciones. Sin embargo, el señor periodista no se dignó a realizar una exhaustiva investigación al respecto, procediendo inmediatamente a hacer dicha publicación en mi contra.

Por tal motivo justifico y respaldo mi petición, reiterándole muy formalmente, haciéndole saber y conocer, con base en nuestros documentos, que no soy la clase de persona que me tilda públicamente en dicho periódico, acusándome de tal manera como si fuera todo un delincuente o un bandido.

Afirmación que ha afectado mi honra y dignidad, el buen nombre, y ha puesto en total peligro mi vida y la de mi familia, teniendo en cuenta que en ese mismo escrito se informa sobre la gravísima situación de violencia e intolerancia que vive nuestra ciudad.

Igualmente ha perjudicado nuestros acuerdos comerciales con esta propiedad y otros bienes. Donde dicho escrito en mi contra está siendo usado por quienes han querido invadir nuestra propiedad, denigrando de mí, poniéndolo en mi cara y gritándome por doquier.

El referido terreno que, según manifiesta el señor Alfredo Molano Jimeno, he reclamado como propietario de todo un barrio, es Mi Esfuerzo, cuya documentación existente se encuentra en la correspondiente protocolización dada por un juzgado sobre la sucesión intestada de mi abuela, Dolores Salamando, viuda de Trujillo, a nosotros sus nietos.

La documentación acredita legalmente que este bien inmueble, con una tradición de más de 70 años, cumple con todos los requisitos legales.

Gracias por su comprensión.

Jairo Arturo Salamando Ochoa. Cali.

Envíe sus cartas a lector@elespectador.com.

 

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