Por: Cartas de los lectores

Cartas de los lectores

Todo el pueblo colombiano debe manifestar su solidaridad con los servidores judiciales e igual condenar al gobierno que hoy dice “no saber por qué están en paro”.

No es limosna lo que piden, igual que la Fuerza Pública es exigencia del cumplimiento de la ley, durante veinte años le han tomado del pelo a aquellos que quedaron por fuera de la nivelación salarial y hoy el gobierno pide otros veinte años para pagar lo que debió ser cancelado inmediatamente se aprobó la le ley y se apropió la partida presupuestal respectiva. 

Para el Ministerio de la Defensa fueron apropiados 244 mil millones y solo se pagó hasta el grado de coronel y el resto de la plata se desapareció como por arte de mafia liberal. El exministro de la Defensa Rafael Pardo debe dar cuenta de esta pérdida; irónicamente es el mismo que hoy desfila por diferentes despachos buscando respaldo para declarar ilegal un paro que jamás lo será por la justeza de sus expectativas.  Como no hay nadie que condene al Gobierno por no cumplir la ley y, por el contrario, negociarla con terroristas solo porque le han prometido respaldar sus deseos de reelección.  

Gabriel Prieto. Bogotá.

Bibliotecas

Las primeras bibliotecas nacieron en las culturas del Mediterráneo oriental. En la Grecia clásica tuvieron un carácter de conservación de la cultura de textos filosóficos, siendo la de Pérgamo, fundada por el rey Atalo en el siglo III, y la de Alejandría en el siglo IV, las más emblemáticas de la historia. Las actuales bibliotecas, no desaparecerán de la noche a la mañana, pues no sólo se lee, sino que se realizan diferentes manifestaciones culturales. La mayoría se queja que la juventud colombiana no lee lo suficiente, pero, los profesores tampoco leen. El rubro asignado por el Estado es paupérrimo, pues según la legislación hay que dividirlo con el deporte. Propongo la donación: libro leído, libro donado. Las librería que están en vía de extinción han optado por vender de todo, cual miscelánea, pues no solo de libros vive el librero. No hay por qué satanizar las bibliotecas virtuales, que son de gran ayuda en la inmediatez informática. Las bibliotecas no solo hay que salvarlas, sino mantenerlas, como centros culturales y artísticos. Bogotá se precia de tener una red, bastante prolífica y diversa.     

Helena Manrique. Bogotá. 

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