Por: Columnista invitado

La Cátedra Patiño, una apuesta por la Educación

No sería equivocado decir que la reforma universitaria llevada a cabo por el doctor José Félix Patiño Restrepo en la Universidad Nacional de Colombia, partió la historia de la universidad en dos. Esta reforma, cuyo objetivo fue conducir “hacia la Universidad del Desarrollo”, cambió su funcionamiento interno y su cara externa.  La justificación de tan categórica afirmación tiene que ver con el hecho de que la Universidad Nacional se encontraba desarticulada antes de esta reforma; tenía 27 facultades y, parecía casi necesario abrir una nueva facultad por cada nueva carrera. Con razón ha dicho Patiño Restrepo, “lo que encontramos era una federación de facultades”. 
 
Por fortuna la reforma modificó este comportamiento bastante disperso y descoordinado, reduciendo las facultades a 10, produciendo así una mayor solvencia y sentido de unidad. Este fue entonces un periodo de cambio profundo y positivo para la Universidad, y durante el cual se fortaleció su identidad institucional. A su llegada como Rector, Patiño Restrepo encontró que cerca del 43.5% de los estudiantes desertaba, por tanto se planteó que cualquier modelo propuesto debía prevenir la deserción.  
 
El desarrollo que tuvo la Universidad Nacional durante los años 1964 a 1966, y que siguió teniendo eco a lo largo del tiempo, no hubiera sido posible sin la visión liberal, abierta, transformadora y conciliadora del rector Patiño Restrepo, para quien la universidad se concibe como un espacio de formación integral, es decir, una vivencia completa y multifacética. La universidad es, entonces, un espacio donde el conocimiento se construye y se comparte con el fin de aportar a las sociedades humanas, donde el objetivo no es sólo formar profesionales, sino ante todo personas con una visión integral del conocimiento, que puedan aportar al desarrollo de sus países de las más variadas maneras.
 
Por ello, en el documento que da cuenta de la reforma Patiño, titulado “Hacia la Universidad del Desarrollo”, impreso por la imprenta nacional, se afirma:  
 
‘La misión fundamental de la Universidad es la de proveer al estudiante un medio noble de vida para lograr que se forme como un hombre libre de espíritu y de todo prejuicio, un hombre capaz de actuar con independencia e influir vitalmente en la sociedad. Por eso es indispensable dotarlo de criterio propio, de la capacidad de análisis y del poder decisorio que solo dan la enseñanza de la cultura y de las ideas vivas a la luz del estudio y la investigación del medio en que se vive. Esta es la verdadera autenticidad, que significa independencia. Solo así se forman individuos capaces de transformar a los pueblos’.
 
Planeación y proyección
 
Para lograr lo anterior, uno de los pilares del trabajo de Patiño Restrepo fue fortalecer la planeación en la Universidad Nacional. Pensar en grande y comenzar a construir hacia el futuro, teniendo en cuenta las necesidades de los jóvenes estudiantes y del país. La construcción de la Universidad Nacional partía del reconocimiento de las condiciones excepcionales de su campus en Bogotá y en otras sedes, y la necesidad de construir o fortalecer las edificaciones más estratégicas, junto con un mejoramiento de los programas académicos, así como la atracción de los mejores docentes.
 
En este contexto se aprobó un nuevo estatuto de profesores, cuyo objetivo fue fortalecer la carrera docente, incentivando la contratación de tiempo completo y la investigación. 
 
Se reorganizaron, integraron y coordinaron las unidades académicas bajo tres grandes facultades; Ciencias, Artes y Ciencias Humanas. Se crearon los estudios generales, o “educación liberal” que abarcan todas las carreras, y cuyo fin era proveer a los estudiantes de una formación integral, con el objetivo de educar en las diferentes áreas del conocimiento con la flexibilidad necesaria para cambiar de carrera sin tener que empezar de cero.
 
Uno de los puntos que resultó clave para el desarrollo de la reforma fue el talante de diálogo abierto sobre el cual se basó la administración del doctor Patiño Restrepo, ya que fue a partir de reconocer la importancia de la participación de los estudiantes y profesores, de la construcción del diálogo interno y de la conciliación, centrada en darle un propósito claro a la Universidad, es decir, en la construcción de una política universitaria, que se pudo lograr la reforma que aún sigue viva, y que hizo de la  Universidad Nacional la primera del país. 
 
Así empezó todo
 
El doctor Patiño Restrepo situó la rectoría en el centro del campus, justamente donde hoy es la Decanatura de la Facultad de Medicina, para estar más cerca a los estudiantes. La voluntad de tener cercanía con estudiantes lo acompañó en toda su gestión y constituye un rasgo único y propio de su paso por la Universidad, que ofrece enseñanzas importantes. 
 
Durante dicho periodo, además, se crearon nuevos programas que profundizaron el concepto de bienestar estudiantil, e incluyeron la construcción de residencias, cafeterías, la reactivación del estadio, y el desarrollo de diferentes actividades recreativas cuyo fin fue afianzar una vivencia universitaria más plena, a partir de la creación de comunidad. El bienestar es parte de un proyecto académico de formación integral; es garantizar que los estudiantes tengan una vivencia integral de campus y que se combinen las ciencias, las artes y la cultura, y las actividades recreativas en el proceso de formación. 
 
Asimismo, y dado el lugar que para Patiño Restrepo tiene la Universidad como pilar del pensamiento humano, se llevó a cabo el desarrollo de nuevos institutos de investigación, el Museo de Arte, el Museo de Arte Moderno y el Museo de Historia Natural -los dos últimos ahora está ubicados por fuera de la Ciudad Universitaria-. Todas estas reformas fueron tanto internas como externas, ya que mientras se concebían estructuralmente estos nuevos pasos que daba la universidad, se modificaba, adecuaba y se ampliaba la planta física con vocación de formación integral. 
 
El legado
 
La reforma realizada por el doctor Patiño Restrepo creó una universidad más moderna, más acorde a las necesidades de un país en desarrollo y a un modelo de universidad inclusivo, abierto al conocimiento y con la capacidad de responder a las preocupaciones de la juventud y de la sociedad colombiana. Aún hoy el modelo sigue en pie gracias a sus bondades, y de hecho estudiar su desarrollo y su aplicación puede darnos luces de cómo seguir renovando y mejorando la Universidad Nacional. El diálogo interno, la comunicación entre estudiantes, directivos y profesores, sumado a la voluntad de conciliación a partir de un propósito común es una de las grandes enseñanzas que nos dejó el doctor Patiño Restrepo, y que debe retomarse para seguir creando universidad. Esta es una de las razones de la importancia de la Cátedra Patiño Restrepo, un espacio muy pertinente para seguir hablando de educación superior, continuar desarrollando procesos de perfeccionamiento y nuevas visones del futuro de la educación pública y con ello del país. 
 
Cabe decir, finalmente, que la cátedra José Félix Patiño Restrepo apareció en un momento importante tanto para la Universidad Nacional como para la educación pública del país, ya que nuevamente nos vemos, como hace 50 años, en un momento de replanteamiento de la educación pública, donde debemos revisar y mejorar el camino que debemos, sin pausa, seguir construyendo para consolidar el futuro de los estudiantes y del país.  Necesitamos seguir adelante con una mayor inclusión social, renovada atención a la calidad académica, acceso e integración con el resto del mundo y con la sociedad en general, a partir de todos los efectos sinérgicos de la educación superior pública.
 
Los libros, una tesis y la biblioteca central
 
La Cátedra José Félix Patiño Restrepo no puede más sino volverse un instrumento importantísimo para ayudarnos a dilucidar nuevas respuestas y soluciones, con el fin de generar la educación pública que Colombia necesita. 
 
El fin de la cátedra del presente año coincide con varios sucesos, por un lado la importante y generosa noticia de la donación de la biblioteca del doctor Patiño Restrepo a la Universidad, con más de 11.000 libros que estarán disponibles a finales del 2015 en una colección especial independiente, que estará en el cuarto piso de la Biblioteca Gabriel García Márquez. 
 
Hay muchos libros de esta especial biblioteca que valdría la pena consultar en cualquier momento, pues son libros de especial valor académico y científico. Resaltamos solo algunos de estos: 
 
La tesis de medicina del Doctor Patiño en Yale, que le valió el Premio Borden y que ahora se encuentra en exposición permanente en el Departamento de Cirugía de la Facultad de Medicina de Yale. Otro libro para encontrar allí es el escrito por el Profesor de Sociología, Gabriel Adolfo Restrepo Forero, "La Reforma Patiño. UN 1964-1966. Una experiencia de construcción institucional" También debe estar, para despertar la curiosidad, el libro sobre María Callas, ‘La Divina’ de José Félix Patiño Restrepo, que muestra lo polifacético de su autor. Asimismo, seguramente podríamos encontrar allí la tesis de doctorado de William Magnuson, de la Universidad de California, Berkeley, sobre la Reforma Patiño de la Universidad Nacional 1964-1966.
 
Mención aparte al libro: “Lecciones de Cirugía”, del doctor José Félix Patiño Restrepo, obra de 920 páginas, con exhaustiva revisión de la bibliografía médica nacional. Gran aporte en su campo. 
 
En suma, el fin de la cátedra coincidió con la noticia de la donación de la biblioteca, los cerca de cincuenta años de la reforma liderada por el doctor Patiño Restrepo, y con el homenaje que le dedicó el pasado 29 de mayo la U.Nacional a su ex rector por toda una vida de servicio, y para el cual se ofreció un concierto de música clásica por parte de la orquesta sinfónica del conservatorio de música, que contó con la presencia del importante barítono-bajo Valeriano Lanchas.  
 
El doctor Patiño Restrepo, maravillado y también sorprendido al concluir este concierto afirmó a María Belén Sáez, de la Dirección Nacional de Divulgación Cultural, y a otras personas allí presentes, que claramente era uno de los mejores momentos de toda su vida y que mostraba lo grande que es la Universidad Nacional de Colombia y todo lo que sus estudiantes están en capacidad de hacer; “un concierto de estos está a la altura de los mejores del mundo afirmó”. 
 
Un reconocimiento final a la Universidad Nacional, a la Vicerrectora de Investigación, Dolly Montoya, y a Horacio Torres y todos los profesores que lideraron la cátedra, a los profesores que participaron con ponencias e intervenciones a lo largo de la cátedra, y al Rector y Vicerrectores que facilitaron este especial espacio, así como al doctor Patiño Restrepo por su presencia y su conferencia magistral, así como por su continuo servicio a la Universidad, y por el estímulo intelectual que nos ofrece su vocación de servicio, y su especial recorrido y esta constante vitalidad. 
 
Para concluir
 
Queremos resaltar un referente de la Rectoría de Patiño Restrepo entre 1964 y 1966, y es la capacidad de articular intereses disímiles, el sentido de lo público, la vocación del trabajo con estudiantes y profesores, la fuerza de las ideas, el ímpetu reformador que caracterizó el periodo y sobretodo la visión de largo plazo. Es sorprendente cuantas cosas se lograron en tan corto periodo. Esta es también una enseñanza grande que nos queda a todos.
 
*Laura Casas Gutiérrez  y Jorge Hernán Cárdenas Santa María / Especial para El Espectador.
 
Texto de consulta
 
García MS. “La construcción de un contexto interno como política universitaria: el caso de la política de diálogo en la Universidad Nacional de Colombia”.
 
 
* Laura Casas - Jorge Hernán Cárdenas / Analistas e investigadores
 
 

 

 

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