Por: Columnistas elespectador.com

Catherine y el atletismo

El sábado, Bogotá fue privilegiada con la presencia en su estadio de atletismo de varios clasificados a los Olímpicos Londres 2012, encabezados por una de las más carismáticas deportistas colombianas: Catherine Ibargüen.

El público se deleitó con su imponente figura, sus grandes zancadas, su alegría desbordada reflejada en una sonrisa iluminada y una nueva marca nacional, 6,73 metros, en el salto largo, su segunda prueba, con el salto triple, en la cual estableció recientemente 14,95 metros, el mejor registro del año en el mundo. Todo esto ocurrió durante el segundo Grand Prix de Atletismo, con la presencia de deportistas de varios países.

Y el punto central fue la obtención de un nuevo cupo, el 105 del equipo olímpico, por cuenta de Dayron Márquez, en el lanzamiento de la jabalina, quien estableció 80,61 metros, marca B. En la misma prueba, otro colombiano, Arley Ibargüen lanzó un escaso centímetro menos y estableció también la marca mínima, pero sólo uno, Márquez, podrá hacer uso del cupo.

Con ello, el atletismo aportará 34 deportistas, frente a 14 que estuvieron en Pekín 2008, es decir, más del 30% del total de la delegación.

Personalmente me siento orgulloso de este avance del deporte de mis preferencias, en el cual he trabajado muchos años, inicialmente como presidente de la Federación y después, con un apoyo constante desde los cargos ocupados en el COC. Ayer, que comenzó el mes de los Olímpicos, como Jefe de Misión a Londres reitero mi satisfacción por haber superado la cifra más alta, 67, registrada en Pekín, y porque hemos cumplido con los planes de los atletas, es decir, con su apoyo permanente y su presencia en grandes eventos, al lado de los mejores del mundo.

La prueba del cambio de sistema está en que en la actualidad, casi la totalidad de nuestros atletas para Londres se encuentran fuera del país, entrenando y compitiendo al lado de los mejores. Es la primera vez que una delegación no sale junta para algún certamen del ciclo olímpico, porque sus deportistas están dispersos en donde deben estar.

Nos resta esperar que las ilusiones generadas por la cantidad de deportistas; por la calidad de muchos de ellos; por el bombo que han brindado los medios, y, especialmente, por la forma ordenada y bien cimentada con la cual hemos trabajado se refleje en grandes conquistas en los Olímpicos. Dentro de 25 días comenzarán los Juegos y el mundo podrá admirar a Catherine y a su arrolladora simpatía, y a la más grande delegación nacional de nuestra historia. 

 

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