Por: Antonio Casale

Centroamericanos manitos

Avanzan con éxito los Juegos Centroamericanos y del Caribe en Barranquilla. La capital del Atlántico está sembrando la semilla que germinará en los héroes de nuestro deporte del mañana. Seguramente esto se esparcirá por todo el país. Guardadas proporciones, los múltiples campeones con que hoy en día cuenta España son los niños que vieron de cerca los Olímpicos de Barcelona.

Unos juegos deportivos bien organizados como estos dejan los escenarios, pero, por encima de todo, siembran en padres de familia y futuros deportistas el amor por las distintas disciplinas. En ese sentido ya hay una ganancia enorme.

En cuanto a los resultados, México pica en punta en unas justas que casi siempre fueron de dominio cubano. En tiempos modernos, siempre que los de la isla compitieron los ganaron con comodidad. En 2002 y 2010, los manitos lo lograron, pero los cubanos no participaron. Esta vez están arrasando y lo hacen con sobriedad. Las razones no pasan estrictamente por el presupuesto, que para este año fue uno de los más bajos en la historia de ese país. Si bien invirtieron 18 de los poco más de US$100 millones asignados en el presupuesto nacional para enviar a la delegación más numerosa de todas a Barranquilla, y el presupuesto de Colombia es superior en casi US$90 millones, esto no significa que sea obligatorio vencerlos. Ellos han sido superiores siempre y la brecha no se cierra de la noche a la mañana.

En los pasados Juegos, celebrados en Veracruz, Colombia quedó en tercer lugar, en una actuación histórica, superando a Venezuela, que tradicionalmente nos pasaba por encima, y logrando 70 medallas de oro, lejos todavía de las 115 de México y las 123 de Cuba.

Esta vez la delegación mexicana se puso como objetivo ganar los Juegos aprovechando que los cubanos renovarían el 60 % de su delegación. Se enfocaron en deportes donde tanto los isleños como los venezolanos tradicionalmente dominaron y ahora sufren un bajón. Unos por los rigores del recambio y los otros como consecuencia de su crisis interna, que hace mella en el rendimiento deportivo. Es así como en disciplinas como la natación picaron en punta y hoy tienen una ventaja que se hace prácticamente irremontable.

Así las cosas, lo de México está en la normalidad y la lucha de Colombia con Cuba podría dar como un gran resultado el superar a los isleños, como hasta ahora es una realidad, aunque por estrecho margen. Faltan las competencias de atletismo, donde ellos tienen cierta ventaja, pero en los deportes de combate la cosa es pareja. Hay razones para pensar que se puede superar a Cuba para firmar el mejor resultado de la historia de los nuestros. Pero el verdadero objetivo nacional es superarse a sí mismo y las 223 preseas, 70 de oro, obtenidas hace cuatro años. La meta está relativamente cerca. Vamos.

 

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