Por: Columnista invitado

Chile sufrió más de la cuenta

A pesar de que la selección de Chile venciera a la de Perú en la semifinal de la Copa América 2015, sufrió mucho, le costó y no fue un buen partido para el equipo austral.

El juego estaba equilibrado hasta la expulsión de Carlos Zambrano, quien no midió su fuerza y dejó a Perú con 10 hombres en la mayor parte del encuentro.

Tras la expulsión del jugador peruano, Chile se montó en el partido, pero unos minutos después Perú volvió a emparejar el juego. La roja no demostró en la semifinal aspectos positivos que se le vieron en el transcurso de la Copa América, como lo es el vértigo y la convicción de salir en busca del triunfo.

Ante la selección de Perú, Chile fue muy pasivo, parsimonioso, no recuperaba la pelota en el campo rival. Además se metió en su propio campo y le comenzó a dar espacios a Perú, que aprovechó para que en un momento determinado lograra el empate en el partido.

Chile ganó el encuentro porque Eduardo Vargas anotó un gol de otro partido, pero el triunfo no se consiguió por ímpetu o porque se haya tenido un juego elaborado. No fue el Chile que se había mostrado a lo largo de la Copa América, a pesar de sus errores defensivos, que ya se venían presentando en partidos anteriores.

Pero también hay que reconocer la buena elaboración del conjunto peruano que aprovechó los espacios de los chilenos. Los incas dejaron una sensación importante sobre lo que pueden demostrar en las eliminatorias para el Campeonato Mundial de Rusia 2018. Será un rival muy complicado en el rumbo hacia la próxima cita mundialista.

Si Chile quiere alzarse con la Copa por primera vez en su historia, deberá apelar a una mayor elaboración de juego de la que demostró ante Perú. Fue claro que quiere ganar el torneo como sea, pero también necesita de un buen fútbol que lo acerque al tan anhelado título que nunca ha logrado en Suramérica.

 

*Norberto Pelufo

 

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