Por: D. Buenavida

China Club

Me pregunto: ¿Por qué estoy sentado esperando que me sirvan en el restaurante China Club?

La respuesta parece sencilla: si un restaurante está localizado en un centro comercial “elegante”… y costoso como El Retiro, y hace un montaje pretencioso… y costoso, por lo menos creo que debe ofrecer una comida aceptable. Después de esta experiencia negativa, llego a la conclusión de lo peligroso que es escoger a la ligera un restaurante por mera influencia del montaje y pensar que la racionalidad económica fuerza a que, quien haga un montaje tan costoso, debe pensar en conseguir un excelente chef que maneje el concepto que quiere desarrollar. Esta conclusión, como quedó demostrado, es totalmente errada.

China Club ofrece comida china, por supuesto, con algunos “platos asiáticos”. La carta está arreglada como la de un restaurante tradicional occidental, o sea: entradas, sopas, plato fuerte, acompañados de ensaladas y postre. Esto por supuesto no tiene nada que ver con el formato chino que presenta una serie de platillos sin un orden establecido, que en caso de un “banquete” pueden llegar a ser veinte o más. Como “entrada” presentan once platos, los comunes y corrientes en cualquier restaurante de California. Once sopas y ensaladas, principales con una lista de pollos y patos, diez pescados y mariscos, nueve lomos de cerdo y res, seis “a la parrilla”, fideos y pastas, arroz frito, supuestamente a la cantonesa. Todos estos platos cuestan alrededor de $32.000.

En fin, parece que crear una carta extensa en un papel es relativamente fácil, tratándose de la extensísima variedad de platos que ofrece la comida china, pero difícil de ponerla “bien hecha” en un plato. Especialmente, como es el caso, por un chef colombiano.

Escogimos Dim sum de camarones al vapor. Cinco de estas empanaditas, parecidas a un ravioli, hechas con harina de trigo al vapor o fritas. Cuando las hacen bien, son deliciosas. Las pedimos al vapor. Se desbarataban y estaban insípidas, nada que ver con los dim sums que he probado en otras latitudes, incluyendo Cantón. Muy mal plato. Pedimos arroz frito con vegetales. A alguien se le ocurrió que los brotes de alfalfa eran característicos de la comida china y en vez de un arroz frito a la cantonesa nos mandaron un arroz chino desarrollado en Bogotá, con grandes cantidades de brotes de alfalfa y soya. Realmente un desastre gastronómico. Seguimos con “General tsao chiken”, pollo frito crocante. En realidad fue el plato satisfactorio en medio del desastre. Por algo era el plato más recomendado. Pero mostraba mucha harina. “Lomo de res en salsa de pimienta verde sobre una cama de arroz crujiente”. Eran pedazos de carne recocidos y fríos encima de arroz frito con una salsa pésima. Este plato era ofensivo, no vale la pena comentarlo.

En definitiva se come muy mal en el elegante China Club.

Calle 82 Centro Comercial El Retiro.

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