Por: Eduardo Sarmiento

Choque en la cúpula económica

La revelación del gerente del Banco de la República de que la economía se estancó, en abierta discrepancia con el ministro de Hacienda, que preside la junta, y el resto del gabinete constituye un obstáculo institucional. El llamado de atención al gerente limita la capacidad del Banco de la República para tomar decisiones y justificarlas ante la opinión pública y el mismo Gobierno.

Hasta el día anterior de la divulgación de las cifras del primer trimestre el gerente y el ministro interactuaban dentro de una total unanimidad en la interpretación de la economía y en la predicción de crecimiento de 3,6 %. La nueva actitud del gerente Echavarría no solo deja al descubierto su inconformidad con el estado de la economía, sino también con la política y el diagnóstico vigente, y debería complementarse con una propuesta concreta.

El Banco de la República está en mora de presentar una nueva proyección que incluya las cifras de las cuentas nacionales del primer trimestre y las posteriores sobre el desplome del empleo y el disparo del déficit en cuenta corriente, que ya asciende a 4,5 % del PIB. No es tanto un problema político como aritmético. A estas alturas del año, se conocen los valores de las principales variables que sirven para calcular el crecimiento del producto nacional. Se trata de un simple ejercicio de aritmética y análisis económico básico, que probablemente ratificará que la economía crecerá por debajo del 3 %.

La explicación económica es elemental. Como se manifestó repetidamente en esta columna, la economía ha venido operando con un exceso de ahorro ocasionado por el cuantioso déficit en cuenta corriente. Por esa razón, el crecimiento del PIB descendió al 2,5 %. El comportamiento se vio agravado por la Ley de Financiamiento que elevó los recaudos más de lo previsto y por el aumento del déficit en cuenta corriente. Para completar, las empresas enrarecieron el panorama para acomodarse a las nuevas circunstancias recortando masivamente el empleo. En el fondo lo que se tiene es un aumento de las ganancias empresariales y un descenso de los ingresos laborales.

La verdadera causa del retroceso de la economía es el déficit en cuenta corriente y la ineficacia del aparato del Banco de la República para moderarlo y contrarrestarlo. La economía quedó con un exceso de ahorro que nulifica la efectividad de las políticas fiscales y monetarias convencionales. Así, los lugares comunes de aumentar los estímulos a la producción bajando impuestos y reducir el déficit fiscal son infructuosos. Aumentan las ganancias de las empresas, a cambio de reducir los compradores.

No hay nada nuevo en el horizonte. Las experiencias de los países del sur de Europa, y en general de los desarrollados, revela que la operación con déficit en cuenta corriente superiores al déficit fiscal conduce a un exceso de ahorro. En varios libros he mostrado que el fenómeno reapareció con la globalización y se ha convertido en la principal fuente de perturbación de las economías. En 1999 causó la recesión más severa de la historia del país y en 2008 precipitó la recesión mundial.

La verdad es que no se ha entendido que las causas del estancamiento de la economía colombiana son el exceso de ahorro que se origina en el déficit de cuenta corriente y la ineficacia del Banco de la República para remediarlo. El recorte del déficit fiscal y la baja de los impuestos a las empresas no los corrigen. La solución solo puede conseguirse con un gran cambio en la estructura comercial de importaciones y exportaciones y la estricta coordinación entre la política fiscal y monetaria.

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2019-06-16T02:30:42-05:00

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2019-06-16T02:45:01-05:00

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