Por: Juana Téllez

Choque petrolero: reto y oportunidad

La semana pasada presentamos desde BBVA Research nuestras previsiones de la economía colombiana para este año y 2016. No es un momento fácil y, a pesar de que hay aún mucha incertidumbre sobre la evolución de los precios del petróleo y que esperamos que tengan alguna recuperación en la segunda parte del año a precios promedios de US$65 por barril, pensar en precios de US$100 es cosa del pasado.

Dado este escenario, creemos que la economía se enfrenta a tasas más bajas de crecimiento en los próximos años. El choque negativo de los menores precios del petróleo tiene efectos no despreciables sobre Colombia y ahora el país crecerá 3,6% y 4,0% en 2015 y 2016, respectivamente, cerca de 1,2 puntos porcentuales menos en promedio de lo que esperábamos meses atrás.

Este crecimiento no es malo en términos de nuestros promedios históricos y de lo que está pasando con muchos de nuestros vecinos, y muestra la capacidad del país para crecer basado en su demanda interna, en particular en el consumo privado y la inversión en obras civiles. También se ven signos, aunque incipientes, de un aumento de exportaciones no tradicionales a Estados Unidos y Europa, que esperamos contribuya también. En cuanto a las importaciones, vemos que crecerán menos dada la desaceleración esperada de la inversión no residencial.

El crecimiento de este año y el siguiente está por debajo del potencial del país. En este contexto, el choque petrolero adelanta con premura una pregunta sobre fuentes alternativas de expansión para el país. En ese sentido, este es un choque que deberíamos entender como un reto, pero también como una oportunidad. El avance del plan de obras de infraestructura y la profundización del aprovechamiento de los tratados de libres comercio firmados en los últimos años van en la dirección correcta para responder esta pregunta. Pero también este choque hace más necesario llegar a consensos sobre el orden de las reformas prioritarias que debe emprender el país para volver a tasas de crecimiento más altas. En particular, hay que pensar en cómo favorecer el crecimiento de sectores industriales con potencial exportador.

Buscar columnista