Por: Pedro Viveros

Claudia López tiene su Galán

El próximo 27 de octubre, día de las elecciones locales, ojalá en Bogotá no vaya a pasar lo que puede ocurrir en  Barranquilla o en el departamento del Atlántico, donde se unieron todos alrededor de únicos candidatos con la posibilidad clara de ganar, pero sin contrincantes. Jaime Pumarejo, candidato de “todos” a la Alcaldía de la arenosa, o Elsa Noguera, candidata de “todos” a la Gobernación atlanticense, podrían irse desde ya a las playas de Miami y volver a posesionarse si a así lo desean, porque su nuevo cargo está asegurado. Ninguno tiene retador fuerte contra quién competir. Grave error. En democracia, entre más opciones existan, mucho mejor es la decisión.  Repito: quiera la sabiduría bogotana que haya más opciones y la elección final no quede en manos de una única candidata: Claudia López.

La exsenadora Claudia es una luchadora, honesta y disciplinada líder. Sus posturas radicales contra la corrupción, su apoyo indiscutido a la solución negociada del conflicto en Colombia, ademas de su juventud y entereza moral, la tienen en el primer lugar de las preferencias electorales de los ocho millones de habitantes de la capital del país. El hecho de estar punteando en las encuestas de opinión desde hace varios meses la vuelve una alternativa viable, pero al mismo tiempo se convierte en el centro medular de la propia campaña. En estos momentos no se habla acerca de qué propone el candidato que puede disputar en la liza con ella, sino de quién puede enfrentarla.

Desde la penosa Alcaldía de Samuel Moreno, pasando por la de Gustavo Petro y Peñalosa II, la ciudad experimenta una insatisfacción con el cómo la están gobernando. El desencanto es tal que los dos últimos mandatarios llegaron al Palacio Liévano con menguados registros de 30 % de la votación total. Y lo peor, ambos gobernaron exclusivamente pensando en esa porción de bogotanos. Es necesario que existan mayores ocpiones viables para dirigir a Bogotá y que ese mandato se traduzca en soluciones para las necesidades de toda la comunidad.

Para volver interesante la campaña, debería aflorar un/a rival que enfrente a Claudia. No quiero pensar en un TOCONCLAU (Todos Contra Claudia).  Lo que debería ocurrir, a cinco meses de la elección, es examinar muy bien quién puede ofrecer una visión alterna a la de Claudia, para poder establecer ahora sí qué propone cada uno. En los múltiples “debaticos” que han llevado acabo con la participación de un variopinto grupo de candidatos, se observa la inasistencia de la candidata Claudia López, lo cual ratitifica que, mientras no haya un “peso completo” para retarla, ella va a seguir cabalgando en solitario a la oficina que hoy ocupa Peñalosa II.

Entre los candidatos que podrían enfrentarla existen varias opciones: Lucho Garzón fue alcalde, lo hizo bien. No tuvo escándalos de corrupción y volvió realidad el discurso social,  pero al ser sucedido por Samuel Moreno su gestión se vio opacada y hoy no registra en las mediciones de opinión. Miguel Uribe Turbay es preparado y sólido con experiencia bogotana, pero el peso de la impopularidad de Peñalosa II le puede costar al momento de confrontar a Claudia. A Hollman Morris se le ve más coqueteando con Claudia pensando en el aterrizaje, si se lo permite Petro. La concejal Ángela Garzón lleva en sus hombros la candidatura de un partido que, como el Centro Democrático, no tiene llegada en la capital de la República, solo hay que revisar los resultados de las presidenciales. Nos queda Carlos Fernando Galán. El hijo del líder liberal, sin haberse lanzado, marcaba segundo en los ratings de medición política. Tiene en su haber una campaña a la Alcaldía (a propósito, perdió porque no se  unió). Ha sido senador, concejal y un político de la nueva generación con causas propias y vigilado desde la eternidad por el férreo legado de su padre. Eso pesa y mucho.

Sin duda, Claudia tiene su Galán.

@pedroviverost

 

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