"Yo imito, no ridiculizo a los personajes": Hugo Patiño

hace 18 mins
Por: Columnista invitado

Cobro de desvalorización

El cobro de valorización parte del supuesto de que con toda obra de infraestructura que con éste se realiza, se está valorizando la propiedad de quien lo paga, ubicada cerca de la novedad.

Ahora bien, ¿pueda ser que además de perder por el lado de la contribución que paga, el ciudadano pierda incluso más con la obra ya edificada?

Yo creo que sí. Por muchos años se impuso en el mundo el modelo de las grandes autopistas. Hoy no va más, se están tumbando estas autopistas urbanas elevadas para reemplazarlas por espacio público de calidad. El caso más emblemático es Seúl, Corea del Sur, con el proyecto de renovación Cheonggyecheon. El osado alcalde que desapareció la autopista fue presidente del país entre 2008 - 2013: Mr. Cheonggyecheon Lee Myung-bak.

¡Ojalá nuestros políticos tomen nota! Otro buen ejemplo es Madrid, España, con el proyecto Madrid Río. Y en Vancouver, por ejemplo, han prohibido la construcción de puentes vehiculares elevados dentro de la ciudad.

¿Cuál ha sido la cantaleta de los bogotanos frente al problema de la congestión? “Más vías, más puentes, autopistas urbanas”. Se me viene a la mente la manera como el urbanista y exalcalde de Curitiba, Brasil, Jaime Lerner se refiere a los autos y sus caprichos: “Son exigentes, nada les satisface, siempre piden más”, “el carro es como la suegra. Tienes que tener una buena relación con ella, pero ella no puede dirigir tu vida”.

En Bogotá, el problema de la congestión nunca se resolverá sólo con ampliar más vías; debemos encontrar alternativas concretas.

Un ejemplo concreto: el caso del puente de la calle 109 con NQS. En un principio se le propuso a la comunidad pasar la vía por debajo de tierra. Sin embargo, a medio camino cambiaron los planes por un puente elevado pues, según el Distrito, resultaría más “económico”.

Ver este puente hoy, construido, estrellado contra los muros del Cantón Norte, me produce indignación y vergüenza. Y una vez entre en operación, será un gran concierto de pitos y una vista privilegiada al trancón para todos los vecinos que pagaron los $30.000 millones que costó el puente con el cobro de valorización.

Con casos como este comprende uno la advertencia que hizo la veedora, Adriana Córdoba, sobre la polémica valorización: “La demostrada capacidad —y voluntad— de pago de los bogotanos está en jaque ante las arbitrariedades, los aplazamientos y los incumplimientos de obras, cuyo beneficio directo a veces resulta remoto”.

 

* Bloguero, creador de www.miblogota.com.

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