Por: Doña Gula

Cocina, Cultura y Turismo

Hace más de un cuarto de siglo que estoy pregonando en cuanto foro y auditorio me permiten hablar, advirtiendo que uno de los mejores embajadores culturales que tienen los pueblos del mundo, son sus cocinas.

No me equivoco si considero que el hombre del común sabe más de Filet Mignon que de Racionalismo; sabe más de Chop Suey y Lumpias, que del Taoísmo; sabe más de Pizzas y Espaguetis que de pintura del Renacimiento y bastante más de paellas y jamones que de la literatura española del siglo de oro. Sin embargo, y el asunto es bastante paradójico, en nuestro país, poco muy poco conoce el ciudadano común de aquellas sabrosuras que no sean de su cocina de crianza. Afortunadamente, el gobierno que hoy está encargado del futuro alimentario de los colombianos, se está preocupando de manera seria, comprometida y organizada con la monumental e importantísima tarea de reivindicar, apoyar, difundir y consolidar las Cocinas Regionales Colombianas no sólo desde la óptica de sus suculentos recetarios, sino igualmente desde la diversidad temática que Ella (la Cocina) permite en tanto que protagonista principal de temas tan diversos como: Seguridad Alimentaria, Biodiversidad, Turismo; Identidad regional; Producción artesanal, Fuente de empleo; Oficio Profesional, etc. Como jamás había pasado, el Ministerio de Cultura y el Ministerio de Comercio (más exactamente el viceministerio de turismo) se han aliado para trabajar coordinadamente, y es así que, de la mano de un grupo pequeño y muy selecto de funcionarios de los dos ministerios, se han iniciado unas Mesas de Trabajo cuya metodología de acción y avance ya ha sido puesta a prueba y cuyo compromiso con el tema es contundente. A finales del mes pasado (septiembre) se convocó la Primera Mesa de Trabajo, la cual tuvo lugar en Santa Marta y los resultados –aunque iniciales y obviamente prematuros- dejaron a todos sus asistentes un “sabor” de trabajo bien hecho, bien orientado, con conocimiento y con futuro. Debo de reconocerlo: es la primera vez en 30 años que asisto a un plan de trabajo convocado por dos ministerios, bajo la dirección y presencia de los dos ministros correspondientes y con la participación de un grupo de expertos previamente seleccionados y claramente informados, con respecto al objetivo de su convocatoria. Reitero: se trataba de una primera vez… de un inicio; pero tal y como se comadrea en la cocina: por la calidad del desayuno, se sabe como va a ser el almuerzo. Las líneas de acción para el futuro, las propuestas de implementación, los temas seleccionados, el ánimo y la cordialidad que se mantuvo durante dos jornadas continuas de cocción me permiten aseverar que hemos iniciado por buen camino. Cuando esta columna se publique, ya habrá finalizado la Segunda Mesa de Trabajo en la ciudad de Cali. La agenda de labores era un auténtico menú de reconfortantes y sugestivos temas culinarios … sin lugar a dudas serán tema de una próxima columna.
 

 

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