Por: Juan Pablo Ruiz Soto

Cocuy, turismo y paz (2)

En el foro Dividendos ambientales de la paz, convocado por el Gobierno de Colombia y el Programa de Naciones Unidas para el Desarrollo (PNUD), representantes de esta última institución señalaban la importancia y oportunidad del turismo en el posacuerdo.

Boyacá, y en especial la Sierra Nevada de Chita, Guicán y Cocuy son lugares donde se ponen de manifiesto los retos, riesgos y oportunidades del eco y el agroturismo, y su relación con el desarrollo rural.

El turista produce basura y genera presión sobre recursos escasos como agua y alimentos: debe pagar por lo que demanda y por los efectos que su consumo genera. Esto lo convierte en oportunidad para dinamizar la economía local. De los programas que se diseñen y la forma como se organicen comunidad y gobierno depende que la actividad turística genere beneficios y que estos se distribuyan local y democráticamente.

El gran riesgo es que agentes externos o unos pocos locales se apropien de los beneficios económicos que deja el turismo y que las externalidades negativas sean absorbidas por las comunidades. El turismo genera retos, riesgos y oportunidades y de nosotros depende maximizar lo positivo y minimizar lo negativo.

En el Cocuy se tienen buenas y malas experiencias. La suspensión del ingreso de caballos con turistas al Parque Nacional Natural (PNN) obligó a la contratación de porteadores locales, generando una importante oportunidad de ingreso para los campesinos. Hoy, los hostales rurales y aquellos ubicados en las pequeñas poblaciones no son de grandes cadenas hoteleras, sino de propietarios que generalmente los atienden de manera directa. Lo negativo es que el turismo no contribuye a cubrir parte de los costos que genera, como la recolección de basuras y la conservación y manejo del agua.

Con impuestos de ingreso a la región, a los hostales, y con parte de la tarifa de ingreso al PNN —entre otros mecanismos—, los turistas pueden aportar para conservar las fuentes de agua y mejorar acueductos, sistemas de recolección de basuras y manejo de aguas servidas. En Italia, país turístico por excelencia, al ingresar a la Región de las Cinco Tierras se paga una tarifa para atender los temas mencionados arriba.

En Cocuy, Parques Nacionales debe definir y delimitar áreas prioritarias de protección y recuperación de cuencas; acordar con los campesinos, que poseen predios al interior del parque, las zonas de conservación prioritaria y las compensaciones que recibirán por su adecuado manejo; instalar baños públicos y definir el manejo de desechos y aguas servidas. En las zonas adquiridas por PNN o por las municipalidades, la conservación debe ser efectiva y retirar el ganado. Por fuera del PNN, los predios deben cumplir la función ecológica de la propiedad privada, recuperar bordes de quebradas y pantanos que han sido drenados, aislar zonas para revegetalización, y reforestar. Para la gestión campesina de conservación y para apoyar sistemas productivos sostenibles, se debe definir un sistema de pago por servicios ambientales alimentado parcialmente con impuestos al turismo.

Faltan mucho por hacer y el turismo es una oportunidad. La alianza entre autoridades y comunidades debe regirse por un objetivo compartido y orientado al desarrollo local.

* Miembro Consejo Territorial de Planeación

 

Buscar columnista

Últimas Columnas de Juan Pablo Ruiz Soto

Calentamiento global: ¡sí pero no!

Cultura de desmonte y confrontación

Año Nuevo caliente

Fauna silvestre urbana

COP24: clima, política y protestas