Por: Gonzalo Silva Rivas
Notas al vuelo

Cogiendo altura

Acaba de terminar en Envigado F-Air Colombia, una concurrida y cada vez más consolidada exposición aeronáutica internacional que se organiza en el país cada dos años, y que se eleva a las alturas de las mejores ferias latinoamericanas de este sector, siguiéndole el vuelo a la tradicional Fidae, en Santiago de Chile, clasificada entre las cinco exhibiciones más importantes del mundo.

Su novena edición se selló el pasado fin de semana, con vientos de cola favorables en términos comerciales y de atractivo turístico. Siguiendo la constante de los últimos eventos, las citas y transacciones comerciales mantuvieron su tendencia al alza, y la cifra estimada en materia de negocios podría llegar a los US$70 millones. Por su parte, la creciente acogida del público, en buena cantidad turistas amantes de la aviación, le reafirmó su condición de espectáculo de alto vuelo.

Los espectadores, congregados en el aeropuerto José María Córdova, dispusieron de una muestra estática de más de 100 aeronaves, entre civiles y militares, y no solo disfrutaron de las imponentes rutinas acrobáticas de escuadrones de demostración aérea de los Estados Unidos y Colombia, sino de la posibilidad de conocer y compartir, de primera mano, los avances tecnológicos que sobresalen en la industria.

El certamen viene creciendo sostenidamente desde su primera versión, cuando en 2002 el Comando Aéreo inauguró una sencilla exhibición ferial dentro del mismo terminal antioqueño, en el que se improvisaron tres decenas de stands repartidos entre deslucidas carpas de lona para recibir a una veintena de expositores y 800 visitantes. La cita ferial se agrandó con el apoyo logístico de Corferias, y este año contó con 220 expositores de 16 países y 62.000 visitantes, entre ellos centenares de profesionales especializados en el sector.

A estas alturas, en su corta trayectoria, F-Air se codea con el medio centenar de ferias similares que se realizan en el mundo y surte de referente internacional como vitrina promotora de las novedades que se registran en el sector aeronáutico y espacial, determinantes hoy en día de las nuevas tendencias del mercado.

En los últimos años, Colombia, que junto con Brasil, Chile y México concentran la mayor flota aérea de América Latina, se ha convertido en importante jugador comercial de esta industria en el escenario internacional. Poco a poco se ha venido conformando en el país un conjunto de compañías privadas de vanguardia dedicadas a producir partes y piezas para aeronaves, como es el caso de Bogotá, donde operan 21 empresas proveedoras de servicios y productos para el sector, según la Asociación Colombiana de Productores Aeroespaciales.

El desarrollo de la industria aérea nacional viene adquiriendo reconocimiento por sus avances en ingeniería y su mano de obra calificada, sumado al crecimiento en la producción de aeropartes. Con marca nacional se fabrican repuestos, consolas, paracaídas de frenado, tanques auxiliares de combustible, simuladores de vuelos, cascos para tripulaciones e incluso pintura para aviones comerciales, militares y privados. Un surtido de posibilidades con amplio panorama en oportunidades para ampliar mercados.

La posibilidad de definir alianzas y convenios de transferencia tecnológica resulta viable con la presencia de multinacionales pioneras, como las que estuvieron en esta última versión de la feria. Entre ellas, Dassault Falcon Jet Corporation, líder a nivel mundial en diseño, fabricación y venta de aviones de combate y de uso comercial; Gulf Coast Avionics Corporation, proveedor de productos de aviónica, suministros para pilotos y servicios de aviación, y Milex Inc., compañía que desde hace 125 años desarrolla productos innovadores para protección personal de fuerzas de defensa del mundo.

El país reafirma protagonismo en una industria en cuyos anales históricos tiene registrado su nombre. Hace 100 años, el 5 de diciembre de 1919, Avianca surgió como la primera aerolínea en el continente americano y la segunda en el mundo, después de la holandesa KLM, la más antigua operativa, aún con sus nombres primigenios. La FAC, uno de los organizadores de F-Air, recorre la misma trayectoria centenaria de nuestra aviación comercial.

Colombia aspira a potenciarse como país exportador de tecnologías en el área de la aviación, y la feria aeronáutica de Envigado, que año tras año viene cogiendo altura, resulta ser un aliado estratégico para promoverse, penetrar mercados internacionales y mejorarle las cifras a nuestro retrasado comercio exterior, que solo aporta el 0,19% del total de las exportaciones que se mueven en un planeta plagado de “aviones” dentro de la reñida competencia global.

Adenda. Estados Unidos, país invitado a F-Air 2019, se lució con una muestra estática de aeronaves 4F-16 de la Guardia Nacional Aérea de Carolina del Sur; sobrevuelo de aviones Boeing B-52, de los años 60, símbolo de su poderío militar aéreo, y exhibición de los Thunderbirds, el principal escuadrón de demostración de su Fuerza Aérea, conformado por aviones F-16 Fighting Falcon, acondicionados para espectáculos aéreos de alto riesgo.

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@Gsilvar5

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