Por: Columnista invitado

Colombia cambió músculo por inteligencia ante Brasil

El juego del equipo colombiano frente a los brasileños evidentemente tuvo un contraste con respecto a la derrota 1-0 frente a Venezuela en el debut de esta Copa América de Chile 2015.

Los dirigidos por José Pékerman dejaron de apostarle al físico y apelaron al talento, con un conjunto aplicado y dedicado a jugar la pelota para hacer del trato del balón un espectáculo productivo.
 
Antes de enfrentar a la selección de Brasil, el argentino José Pékerman habló del gran valor del examen de conciencia y la autocrítica para catapultar este equipo a conseguir la clasificación a la siguiente fase de la Copa América. Esta terapia fue tan sanadora que el milagro ocurrió y Colombia se repuso de la derrota ante Venezuela.
 
Para llegar a un tope de rendimiento los equipos necesitan encontrar respuestas individuales de jugadores que pasen por un momento estelar. Nos habíamos acostumbrado a que las figuras fueran James Rodríguez, Teófilo Gutiérrez, Radamel Falcao García, Juan Guillermo Cuadrado y David Ospina, pero Carlos Alberto Sánchez tomó la bandera de la selección nacional en la mano y fue un gladiador en la mitad del terreno. La Roca copó todos los espacios e interpretó todas las tareas para hacer un partido perfecto en el que tuvo el manual de su oficio debajo del brazo. Aburrió a Neymar e incluso llegó a posición de remate con posibilidad de anotar.
 
En la defensa había muchas dudas tras la salida de históricos como Mario Alberto Yepes, Luis Amaranto Perea y Aquivaldo Mosquera, por eso es bueno que el gol lo haya marcado Jeison Murillo, quien es un jugador nuevo y en proyección. Cristian Zapata y Murillo mostraron gran categoría pese a ser una nueva pareja en la zaga de la selección de Colombia.
 
Por otro lado, Teófilo Gutiérrez y Radamel Falcao García se vieron por fuera del circuito de Colombia. Ellos intervinieron poco en el juego, pero debían ser efectivos para marcar. Se nota que Falcao pasa por un momento de presión y está enloquecido por hacer un gol para demostrar que está vigente. El Tigre debe calmarse para ser desequilibrante en el ataque del equipo.
 
 
Javier Hernández Bonnet
Buscar columnista

Últimas Columnas de Columnista invitado