El país de las maravillas

Colombia crece… en violencias

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Que todo lo que está mal es susceptible de empeorar lo demuestra que al crecimiento desmesurado de la pandemia, con lo inerme sin nombre del Gobierno, se suma el deterioro del orden público en el país, el incremento espeluznante de las masacres, de los asesinatos a líderes sociales y de los territorios en manos de grupos ilegales de todos los pelambres.

Todo ello, en medio del silencio inexplicable del presidente, más preocupado por sus asuntos personales y por cumplirles a sus deudores desde su puesto de jefe de personal y nombramientos, en los que, para colmo, no acierta una.

Que frente a la crueldad del asesinato de nueve personas en Nariño el presidente tenga por toda respuesta, antecedida de ese tic contradictorio de “voy a ser claro”, que es un problema de narcotráfico demuestra su total desconexión con los dramas ciudadanos, su desconocimiento de asuntos de seguridad y su desdén con una comunicación política ineficiente por física sustracción de materia.

Cuando hechos tan graves como las 33 masacres ocurridas este año y otras siete en proceso de investigación, según la ONU, exigían su presencia física, pero sobre todo medidas concretas y resultados prontos, muy orondo el presidente ratifica sus prácticas de señorito citadino, forjado para juntas y reuniones a puerta cerrada donde no exista el riesgo del barro, sangre o lágrimas de quienes dice gobernar.

Lo suyo son los encuentros virtuales de alcurnia, así sea para deslegitimar otras instituciones, como pasó con el vicepresidente Pence, o con el asesor de seguridad O’Brien para hablar de seguridad pero de las inversiones, con el paradójico lema de Colombia Crece. Bien harían los ilustres visitantes en leer las estadísticas de Naciones Unidas y el SOS que ha lanzado por el crecimiento, ese sí real y letal, de las violencias.

Frente a semejante desmadre, justo es reconocerlo, el presidente va dejando en claro que los asuntos de la paz y de la guerra se los dejó, para las trizas y las risas, a integrantes de su partido, mientras él se ocupa de asuntos más señoriales.

@marioemorales, www.mariomorales.info

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