“Colombia. El país de los extremos”*

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Con este título, Eduardo Durán-Cousin publicó un voluminoso libro de 783 páginas, que refleja la complejidad de la investigación que adelantó por más de diez años, con mucha profundidad e innumerables y complejos detalles.

Eduardo es un historiador y diplomático ecuatoriano de carrera, que tuvo la constancia de adentrarse en la historia de un país vecino al suyo, comenzando casi de cero. Fue una prolongada y detallada investigación, que abarca desde tiempos precolombinos, la época colonial y su fragilidad y efectos negativos sobre las civilizaciones indígenas, el proceso de Independencia, las numerosas y variadas violencias durante la república, la relativamente tardía modernización capitalista y muchos otros temas que culminan en los primeros días del actual gobierno, presidido por un inexperto y parlanchín mandatario.

Una muestra significativa de la profundidad de la investigación son las 13 páginas de la bibliografía citada, con 276 referencias de historiadores, sociólogos, economistas y otras profesiones, casi todos académicos no solo colombianos sino europeos, estadounidenses y latinoamericanos, además de referencias de revistas, periódicos y documentos.

La cantidad de detalles que contemplan los 14 capítulos está expresada en los numerosos subtítulos que tiene cada uno, justificados por la profundidad investigativa, pues varios se traslapan entre sí debido al énfasis en problemas y acontecimientos destacados, que pasan de solo mencionarse en un subtítulo a ser referencias centrales en otros debido a la importancia que le asigna el autor del excelente trabajo.

Este hecho, presente y destacado del libro, se explica en gran parte por la complejidad colombiana —una de las mayores del mundo en términos relativos—, con cinco grandes regiones diferenciadas entre sí, innumerables subregiones en cada una de ellas, gran riqueza hídrica en todas e inmensa biodiversidad animal y vegetal en la totalidad del territorio. Tal complejidad supo entenderla e interpretarla en su escrito el autor.

Pese a que Colombia limita al norte y occidente con dos de los océanos más grandes del mundo, es un país mediterráneo dadas sus complejidades y procesos históricos desde la Conquista, lo que explica que su capital esté en el centro del territorio a 2.600 metros sobre el nivel del mar —similar a Quito—, en la región más montañosa de la cordillera Oriental. Esto también supo interpretarlo Eduardo a cabalidad y es un referente destacado en la organización y el análisis de la investigación, expresados en un libro agradable de leer no obstante su tamaño. Dado su enfoque globalizador hay que leerlo para entender mejor nuestro complicado país.

* Medellín, Colombia, La Carreta Editores E.U., 2020.

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