Por: Luis Felipe Henao

Colombia necesita construir confianza

El sociólogo Niklas Luhmann señaló que la confianza es la base sobre la cual se construyen los sistemas sociales. En Colombia no es fácil confiar. 50 años de conflicto armado, 35 de narcotráfico y décadas de escándalos de corrupción lo dificultan. La guerra nos trajo más de 267.000 muertos, 32.000 secuestrados, 47.000 desaparecidos y millones de desplazados. El narcotráfico permeó grandes sectores de la economía. En el ámbito público la corrupción se denomina por carteles masivos: de la contratación, de la hemofilia etc. Nos acostumbrados a vivir con miedo y con la incertidumbre sobre el futuro.

Lo curioso es que el mundo ha comenzado a tener más confianza en los colombianos que nosotros mismos. Muchos países nos han quitado el requisito de la visa. La calificación de riesgo de nuestra economía ha venido mejorando progresivamente. En el 2017 se presentó un record en la llegada de turistas extranjeros a nuestro país.

El contraste es evidente. En Europa se percibe el proceso de paz como un modelo sin antecedentes en el mundo cuyo funcionamiento es observado por numerosos expertos. Nuestra economía nunca ha sufrido corralitos ni hiperinflaciones como las que se han presentado en Argentina, Venezuela o Brasil. Aunque suene absurdo hay una realidad incontestable: hace unas décadas Colombia era un país de emigrantes y era extraño ver un extranjero en la calle. Hoy no solamente recibimos millones de venezolanos que huyen de la opresión y el hambre, sino también muchos chilenos, españoles, coreanos y europeos que hacen negocios en nuestro país.

Lamentablemente, los colombianos no percibimos esta situación porque sufrimos de un síndrome colectivo que hace que sigamos exigiendo poderosos mecanismos de defensa para sentirnos seguros. El mayor de ellos es el derecho penal, con el cual queremos curar todos los males. Por cuenta del miedo a ir a la cárcel por un error, los trámites de la contratación pública se han convertido en un interminable proceso que hace que pasen décadas sin que se haya colocado la primera piedra de una obra.

Politicos populistas como Gustavo Petro, Claudia Lopez, entre otros, venden una narrativa que quien genera riqueza es contrario a los intereses sociales. En su lenguaje crear empresa no es un acto loable y un ejemplo, sino que son egoistas y explotadores, creando resentimiento social, criminalizando la inversion, generando miedo en los inversionistas que ven a Colombia como un lugar cada vez menos seguro para invertir al herir con sevicia la seguridad juridica. Todos necesitamos tener reglas claras y no depender de frases efectistas que cambien las reglas y terminen por quebrar a quien cree en el país.

Políticos de izquierda que venden a Colombia como el lugar más corrupto del mundo para ganar votos a partir del resentimiento y el odio. Políticos de derecha que no reconocen los profundos cambios que le ha dejado al país el acuerdo de paz. Asesores de crisis que viven de los escándalos. Más que eso lo que necesitamos los colombianos es un psicoanálisis profundo como sociedad. Una reflexión de cómo estamos y cómo nos encontrábamos hace 30 años. Una fórmula para dejar el miedo y ver los problemas en sus proporciones, porque una sociedad sin confianza no puede construir su futuro.

820648

2018-10-29T00:00:37-05:00

column

2018-10-29T00:15:01-05:00

[email protected]

none

Colombia necesita construir confianza

37

3380

3417

 

 

Buscar columnista

Últimas Columnas de Luis Felipe Henao

Racismo en Colombia

El momento de la justicia digital

SOS por las víctimas en la cuarentena

Un estado de emergencia necesario

La ministra de Macondo