Por: Ramiro Bejarano Guzmán

El procurador de, por y para Santos

Ingenuamente creía que el Gobierno estaba en contra de reelegir a Ordóñez, pero hoy creo que nos han engañado. Resulta inverosímil que el procurador se haya puesto de ruana a Santos y su gobierno, y que no se hayan enterado, ni molestado.

Lo primero que ocurrió fue que el menesteroso procurador inc urrió en el abuso de pedirles al Consejo de Estado, a la Corte Suprema y al mismo presidente que lo ternaran. Hay quienes aseguran que como Santos le estaba tomando el pelo, Ordóñez se aseguró y arrodilló a la unanimidad de los magistrados de la Corte Suprema, que ilegalmente lo ternaron, exponiendo su eventual nombramiento a una segura demanda de nulidad.

No se ofrece factible que el Gobierno que todo lo controla, empezando por varios medios de comunicación que informan según la agenda oficial, no hubiese sabido que la Corte se proponía abrir plaza ternando precisamente al actual procurador. El Gobierno ha dejado deslizar que fue sorprendido con la nominación anticipada de Ordóñez por la Corte, pero me temo que eso es dientes para afuera.

En efecto, esta semana hubo otro movimiento enderezado a afianzar la reelección en la Procuraduría, frente al cual el Gobierno quedó mudo. Sin que el presidente haya dado a conocer su candidato, ni tampoco el Consejo de Estado, Ordóñez declaró a los medios que el partido de la U lo apoyaría en el Senado, y también otras colectividades, como el liberalismo, que, según el senador Honorio Galvis, desde diciembre decidió apoyar su reelección.

¿Cómo es posible que el partido de gobierno no hubiese consultado al jefe de Estado sobre su decisión de apoyar a Ordóñez, sobre todo sin que se conociera el candidato de Santos? O ese partido no es leal o el presidente secretamente quiere que Ordóñez sea reelegido. Algo parecido sucedió con la inmoral reforma a la justicia. Primero la apoyaron con tozudez, aplaudieron a los parlamentarios que habían logrado el “milagro” de reformar la carta para llenar de privilegios a magistrados sedientos de poder, pero cuando en las redes sociales se vio amenazada la popularidad presidencial, el Gobierno se declaró engañado. Es el estilito marrullero de siempre. Por eso no es extraño que a cada uno de los funcionarios que no maneja, el Gobierno les esté nombrando altos comisionados para contrarrestarlos y debilitarlos más, como a Angelino con Lucho, o a Petro con Gina. Ni es raro que el lagartazo de Roy Barreras sostenga que Ordóñez es como Falcao.

Que no nos crean bobos. El Gobierno le teme al procurador, le está haciendo el juego y terminará siendo víctima de su propio invento. O bien porque calcula que es mejor manejar con mano suave a Ordóñez, para que cuando sea reelegido no inhabilite a Vargas Lleras, o a otras personalidades a las que también está amenazando con juicios disciplinarios, para de paso asegurarse que no tendrá competidores a la hora de aspirar a la presidencia; o porque sencillamente en ese juego siniestro, al Gobierno no le molesta que descabecen a uno que otro de los pesos pesados que la Procuraduría tiene en su mira. Por eso, nombraron a Ruth Stella Correa, recomendada de Ordóñez y la contralora, cuya primera declaración como ministra de Justicia fue para ponderar a la subalterna del procurador, la fundamentalista Ilva Myriam Hoyos.

Al Gobierno no le estremece que la Corte Constitucional declare que Ordóñez es bocón y mentiroso, ni que lo haya obligado a rectificar la ofensa que lanzó contra 1.200 mujeres, lideradas por la valerosa y enhiesta Mónica Roa, hoy amenazada por su poder y el de ese fanático séquito que se inventó la torcida fórmula de renunciar a medias para no cumplir el fallo judicial que les ordenó recoger sus mendacidades y abusos.

Ojalá me equivoque, pero no sería extraño que el Gobierno ternara otro doctor Bustillo, como hace cuatro años, que no le haga sombra a Ordóñez y le permita perpetuarse en la Procuraduría que ha ejercido ultrajando a la Nación. Santos será el gran responsable de esta afrenta a la democracia.

Adenda. Las denuncias del parlamentario Iván Cepeda sobre la corrupción en la Policía, exigen una investigación exhaustiva.

 

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2012-09-16T01:00:00-05:00

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