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23 Jun 2022 - 5:30 a. m.

Un rector del siglo pasado

En el año 2000, cuando muchas universidades anunciaban los grandes cambios que traería el siglo XXI, comenzó el mandato de Héctor Parra en la rectoría de la Universidad Francisco de Paula Santander (UFPS). Con su llegada iniciaron cambios en la institución, especialmente en el reglamento, que le han permitido permanecer durante siete períodos como rector.

Sin embargo, el pasado 16 de junio, el Consejo de Estado emitió una sentencia en segunda instancia declarando la nulidad electoral de Héctor Parra. El fallo no cuestiona el extenso período, los medios de los que se ha valido para perpetuarse en el poder ni tampoco las consecuencias que esto tiene sobre la educación pública y la juventud en la frontera. Se centra en la imposibilidad jurídica de que “el profe”, como se hace llamar en campaña, pudiera aspirar a un séptimo período. El fallo plantea dos momentos fundamentales: la solicitud de su pensión y la edad que tenía cuando fue elegido rector por última vez.

El primero comienza en 2015, cuando Héctor Parra terminaba su quinto período consecutivo al frente de la UFPS. Ese año, Parra solicitó su retiro como docente de planta, tenía 64 años y le faltaban pocos meses para cumplir la edad para pensionarse. Hasta ahí todo estaba en orden, “el profe” recibió su pensión y siguió vinculado como docente catedrático. En 2018, con 67 años, suspendió su pensión, para asumir, por sexta vez, el cargo de rector.

El segundo momento se relaciona con la fecha de la última elección de Parra, quien para ese entonces tenía 70 años, cuatro meses y 13 días. Según la norma citada en el fallo “los pensionados, retirados del servicio, solo podrán ser reintegrados al cargo de rector de la universidad pública siempre y cuando no hayan llegado a la edad de 70 años, como edad de retiro forzoso en Colombia”.

En síntesis, en caso de haber querido mantenerse al frente de la universidad varías décadas más, como parecía ser su propósito, Héctor Parra no podía haberse pensionado.

Más allá del fallo del Consejo de Estado que pone fin a 22 años de un liderazgo monolítico, hay que reflexionar sobre el sentido que debe tener la academia para una región y lo que ocurre cuando esta se convierte en un espacio para acumular poder económico y político. Pues la forma en que Parra se ha mantenido al frente de la institución no es producto de su gestión administrativa y académica, sino de la relación entre maquinarias electorales y el intercambio de favores con familiares, estudiantes y profesores. Además, en la memoria del movimiento estudiantil sigue presente la arremetida del paramilitarismo en la UFPS en 2003. El rector guardó silencio ante las desapariciones y los asesinatos de varios estudiantes.

Si una de las apuestas del Gobierno electo es la educación, debe poner atención a lo que pasa en las regiones, de manera que universidades como la Francisco de Paula Santander no sigan teniendo rectores del siglo pasado.

Puntilla. La revocatoria del alcalde de Cúcuta no prosperará, pero no será un apoyo a su gestión, sino una mezcla de desgaste electoral, Día del Padre y puente festivo.

@arturocharria

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