28 Jul 2021 - 3:00 a. m.

Dos cartas sobre un editorial y el saliente embajador Santos

Sobre un editorial

Estar en desacuerdo con su editorial “SOS por Ituango” se queda corto. Claro que todos los colombianos y colombianas debemos exigir justicia para Ituango, presencia territorial y de insumos médicos. Pero queda el tufillo en lo escrito por el editorialista de que hay una conveniente crítica a los gobiernos, no solo al actual. ¡Por supuesto que todos queremos más presencia estatal! ¿Quién no? ¿Acaso es pura falta de voluntad que tantos bandidos hayan traicionado el Acuerdo de Paz, armado rancho aparte, reestablecido lazos con el narcotráfico y montado esas disidencias mortales? Tenemos uno de los ejércitos más poderosos y mejor entrenados del mundo: si ellos no han podido asegurar la zona es porque la situación se sale del fácil control. Entiendo la frustración del desplazamiento, pero hay que ser razonables.

María Paula Salinas.

Gracias, embajador Santos, por las vacunas de EE. UU.

Una vez más nos da El Espectador una magnífica noticia y es la donación por parte del gobierno de los Estados Unidos de otro lote de vacunas contra el COVID-19; con esto se llega a seis millones de vacunas recibidas de ese país, lo que convierte a Colombia en el primer país en Latinoamérica en número de vacunas donadas por los EE. UU. Esto, y que de ello no quepa duda, gracias a la excelente gestión de nuestro embajador en los EE. UU., quien en su momento se puso de primero en la fila de solicitantes de los excedentes que pudieran tener los Estados Unidos, lo que convierte al embajador Francisco Santos en el funcionario del gobierno colombiano más eficaz a la hora de afrontar la más grande crisis social, humanitaria y económica que Colombia ha vivido en lo que va de este siglo y del siglo pasado.

Una vez más, que de eso no quepa duda. Excelente embajador, bien merecido se tiene un buen descanso después de tres años de no pocos logros diplomáticos y políticos. De afrontar toda clase de ataques, calumnias y hasta conspiraciones de parte de sus enemigos políticos y también de miembros de su mismo partido, amén de haber tenido que interactuar con un gobierno estadounidense que se caracterizó por obrar en contra de los más elementales y primigenios principios democráticos que han regido a los Estados Unidos desde su creación a finales del siglo XVIII.

Gracias, embajador Santos. Como colombiano que ha llegado a ver morir más de 600 compatriotas en un día por causa del virus, gracias. Gracias siempre. Colombia lo llevará en el corazón.

Enrique Uribe Botero. Bogotá.

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