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13 Apr 2022 - 5:00 a. m.

Sobre Francia Márquez y la estigmatización

Las infundadas acusaciones que recientemente hizo el presidente del Senado, Juan Diego Gómez, contra la fórmula vicepresidencial de Petro, Francia Márquez, no dejan duda de que a veces somos ligeros al hablar o, peor aún, de que, llevados por las pasiones electoreras —dígase politiqueras—, echamos mano de lo que se nos presenta para vilipendiar al personaje que no hace parte de nuestros linderos ideológicos. Que esto se oiga a través de las babazas de las redes sociales, vaya y venga, pero de un señor con esa investidura, con personas que supuestamente lo asesoran, es inadmisible.

Me asalta la idea de que todos estos entramados son parte de una macabra manera de perfilamientos que hicieron y hacen las fuerzas oscuras del poder. En el pasado reciente, públicamente, un expresidente de la República afirmó sin inmutarse que es muy fácil hacer ese tipo de identificación, refiriéndose a un senador. Recuerdo la triste época de violencia paramilitar, cuando los criminales recorrían pueblos y veredas, con lista en mano, para asesinar a los estigmatizados de ser auxiliadores de la guerrilla o sencillamente por ser líderes sociales o de la oposición política a los gamonales regionales. Poco tiempo después se conoció que quienes proporcionaba esas listas eran los mismos organismos de seguridad del Estado.

Son alianzas macabras que no dejan en paz a las comunidades. Hoy se sabe que, por ejemplo, en el sur del país hay nexos entre militares activos o retirados con grupos de narcotraficantes, quienes sin duda ponen en riesgo a la población. Aún no se sabe lo que pasó en el Putumayo con unos supuestos disidentes de las Farc abatidos en combate, según los voceros del Ejército Nacional y el ministro de Defensa. Pero se levantó un manto de dudas, que pone en entredicho la inteligencia del Estado en esta clase de operativos.

Estigmatizar, rotular a las personas en medio de la violencia que se recrudece, es poner una lápida al cuello de los líderes políticos, sociales, medioambientales, etc. ¿Falsas acusaciones para matar? No hay derecho a que eso venga de las mismas instituciones del Estado. El congresista le debe a Francia Márquez y al país una disculpa pública, con la promesa de no repetición. Al menos eso sería más gallardo.

Víctor Manuel Castro Castellar.

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