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25 Jul 2022 - 5:30 a. m.

La ciencia de Duque y de Crissien

La actitud despectiva del gobierno frente a la ciencia se expresó en el encuentro que sostuvieron más de 100 investigadores con el ministro del ramo, Tito José Crissien. El evento tuvo lugar en un lujoso hotel de la ciudad de Bogotá, el pasado 15 de julio.

Según uno de los asistentes, “el irrespeto inicia con la espera de más de una hora y media para la apertura de la ceremonia. Había entendido que sería un reconocimiento a nuestro trabajo de investigación al cual dedicamos muchas horas de nuestras vidas y las de nuestras familias. Sin embargo, en 30 segundos pasaron los nombres de cerca de 138 investigadoras e investigadores eméritos, sin ninguna mención de cuál fue su esfuerzo por hacer que avance la ciencia en Colombia, a pesar de nuestro reducido campo de acción y financiación”.

Hicieron presencia investigadores en las áreas de ciencias básicas, ciencias sociales, ingenierías y sus aplicaciones, parte del muy escaso capital humano que ha logrado construir el país al interior de sus universidades y a pesar de sus penurias.

La generosidad del Gobierno no fue mucha: “Recibimos una figura plástica a manera de recuerdo, sin nombre y sin ninguna mención de por qué habíamos sido escogidos. Nos invitaron a permanecer en la oscuridad de un recinto helado y oscuro, invitados a pararnos en la sombra, siempre lejos de las mesas de privilegio, mientras nuestro nombre pasaba por una pantalla a gran velocidad. No había tiempo que perder... Qué triste espectáculo”.

La familia Crissien es propietaria de la Universidad de la Costa, semillero de sus clientes y activistas. Según una crónica de El Espectador, se trata de “una institución educativa reconocida por ser número uno en producción de artículos científicos de la región Caribe y la séptima a nivel nacional. Un prestigio que, el año pasado, se vio algo opacado por las denuncias del grupo de publicaciones científicas IOP Publishing que, en el mes de septiembre de 2020, retiró de su repositorio 23 artículos que incurrieron en plagio”. “En todos los casos, el trabajo fue publicado (…) en español y fue traducido y publicado sin permiso o reconocimiento a los autores originales”, explicó IOP Publishing.

El Espectador del 23 de septiembre de 2020 afirmaba: “Lo más llamativo del caso es que un investigador, Amelec Jesús Viloria Silva, vinculado a la Universidad de la Costa, aparece como autor principal en la mayoría de ellas. Tito José Crissien, rector de la Universidad de la Costa, explicó que hace tres días recibieron la noticia por parte de la editorial IOP e inmediatamente llamaron a descargos a los involucrados. Amelec Jesús Viloria se encuentra en China como parte de un programa de movilidad académica y (…) el proceso interno para establecer qué ocurrió haya tenido unos retrasos”.

Una semana después el mismo diario informaba que “además de terminar el contrato del profesor (…) la institución académica también presentará acciones legales de carácter civil y penal y solicitará a la Dirección de Posgrado de la Universidad Nacional Experimental Politécnica Antonio José de Sucre ubicada en Venezuela la remoción del título de doctor en Ciencias de la Ingeniería al Sr. Amelec Jesús Viloria Silva”. Los controles internos de calidad y ética de la institución no existían o no funcionaron.

Todo lo anterior no fue reparo para que el rector de la Universidad de la Costa fuera designado por Duque como su ministro de Ciencia, Tecnología e Innovación en junio de 2021.

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