Por: Adolfo Meisel Roca

Este país me va a gustar

EL PASADO 5 DE SEPTIEMBRE FALLEció a los 87 años David Bushnell, el más veterano de los historiadores profesionales dedicados a la investigación sobre la historia de Colombia. Su vida académica fue larga y productiva. Tal vez su última contribución a los estudios acerca del pasado nuestro fue el capítulo sobre las relaciones internacionales de la Nueva Granada entre 1810 y 1830, que terminó en mayo de este año y que saldrá publicado en el primer tomo de la historia de Colombia que bajo la dirección editorial de Eduardo Posada Carbó empezará a publicar Mapfre a partir de este año.

La relación de Bushnell con Colombia fue larga y cariñosa, pero ello no lo llevó a cerrar los ojos ante muchas de las cosas que percibía como negativas en nuestra sociedad, como por ejemplo las enormes desigualdades sociales. Vino por primera vez, después de graduarse en historia en Harvard en 1943, con una beca para viajar. Durante tres meses recorrió casi todos los departamentos que había en esa época con excepción de cinco de ellos (Norte de Santander, Huila, Magdalena, Atlántico y Bolívar). Realizó los recorridos en tren, bus y vapor y su más duradero recuerdo de ese viaje fue el precario desarrollo de la infraestructura de transporte que tenía el país. Pero las dificultades en los recorridos y las largas horas que implicaban le permitieron familiarizarse rápidamente con los colombianos de diferentes regiones y condiciones sociales. También con nuestras comidas: piña fresca en una estación, caldo de carne con legumbres en la siguiente, arepas en otra, café en pocillo esmaltado después y aguardiente en Facatativá para espantar el frío de la sabana de Bogotá.

"Este país me va a gustar", fue lo que Bushnell escribió en una carta que les envió desde Colombia a sus padres en 1943. También a los colombianos nos gustó mucho haber podido leer sus trabajos sobre nuestro país. Su historia Colombia, una nación a pesar de sí misma es sin duda la mejor introducción a la materia que hay en inglés. Además, no hay un solo trabajo de investigación histórica sobre la obra de un presidente colombiano que supere El régimen de Santander en la Gran Colombia, del profesor Bushnell.

Cuando Bushnell regresó de su periplo latinoamericano de 1943, en el que también estuvo en México, varios países de Centroamérica y Ecuador, entró a trabajar en la OSS (Office of Strategic Studies) en Washington como analista de investigación. Allí su función era la de preparar informes sobre sucesos económicos y políticos en Latinoamérica. Cuando la OSS se eliminó y sus funciones se dividieron entre la recién creada CIA y la Secretaría de Estado, Bushnell pasó a esta última, donde siguió realizando las mismas tareas. Allí conoció a Virginia Storkes, con quien se casó y tuvo tres hijos. En 1946 ingresó a Harvard para adelantar su doctorado en historia. A comienzos de 1948 Bushnell llegó con su esposa y su primer hijo, de tres años, para investigar sobre el gobierno de Colombia en la década de 1820. Los Bushnell vivían en una modesta pensión del centro de Bogotá y allí vivieron de cerca los sucesos del 9 de abril. Años después diría que la experiencia había sido "un poco movida". Definitivamente, este país le había gustado.

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