Por: Felipe Zuleta Lleras

El legado criminal

"NOSOTROS NO NOS INVENTAMOS los falsos positivos, los acabamos", sostuvo el viernes Santos sin ruborizarse.

A él no lo desvela el asesinato de más de 2.200 muchachos, 159 de ellos menores de edad. Olvida Santos que durante su paso por el Ministerio de Defensa fueron brutalmente asesinados 1.200 jóvenes por el pago de unas recompensas que oscilaban entre el millón y medio y los tres millones de pesos. Por fortuna y a pesar de sus declaraciones, las ONG, las Naciones Unidas y aun la Corte Penal Internacional tienen sus ojos puestos en el tema.

 Acá lo que hubo fue una “pauta criminal sistemática”, como lo sostiene Philip Alston, relator de la ONU para ejecuciones extrajudiciales. El gobierno de Uribe tiene sobre sus hombros estos crímenes y de ellos no podrá sacudirse nunca.

No importa lo que sostengan el gobierno y el Sr. Santos, más temprano que tarde estos crímenes serán juzgados por la Corte Penal Internacional. Esta semana precisamente las madres de Soacha le enviaron al fiscal Moreno de la CPI el informe hecho por FEDES llamado “Soacha: la punta del iceberg”. Este informe es aterrador, pues demuestra cómo fueron reclutados estos jóvenes y analiza en detalle cada asesinato y el ocultamiento doloso de las evidencias.

Cuando Santos sostiene que él detuvo los falsos positivos al enterarse de ellos, nos está confesando dos cosas: la primera, que nunca hizo nada para evitar que estos crímenes se cometieran, fue negligente en los controles, y la segunda, que estos eran unos delitos controlables y controlados, pues tan pronto dio la orden de que no se cometieran, éstos cesaron. ¿Y cómo explica Santos que hubo 33 brigadas del Ejército involucradas y él no se dio cuenta?

El candidato oficialista sostiene que él seguirá con el legado de Uribe. Pues interesante recordar que este legado consta de los falsos positivos, el asesinato de 1.500 sindicalistas y defensores de los DDHH, la entrega del DAS a los paramilitares, los seguimientos ordenados desde Palacio a los magistrados, las chuzadas, la compra de testigos en contra del magistrado Iván Velásquez, la compra de votos para la reelección, agro ingreso seguro, las zonas francas, la corrupción disparada, el nombramiento de criminales en cargos diplomáticos. ¡En fin!

Hemos sostenido que Santos no tiene los títulos morales para ser presidente de los colombianos. Y hoy quienes votamos tenemos la posibilidad de llevar a la Presidencia a una persona decente como Rafael Pardo, un liberal honesto a quien le cabe el país en la cabeza, preparado, serio, sensato y quien llega a Palacio sin el peso de los crímenes que acompañarán a Santos hasta el fin de sus días.

¿Acaso tiene sentido elegir a una persona que tendrá que dedicarse a tapar los delitos que se han cometido durante ocho años? Tenemos una oportunidad que no debemos desperdiciar.

~~~

Notícula: Resulta sumamente peligroso ver a Álvaro Uribe acorralado por el pasado de su hermano y los crímenes del presente. ¡Aterrador!

Buscar columnista

Últimas Columnas de Felipe Zuleta Lleras