Por: Felipe Zuleta Lleras

“Esto hiede”

“HABRASE VISTO LA OSADÍA DE EL Tiempo al pedirle la renuncia en su editorial del miércoles al presidente del Congreso, Dr. Andrade, porque, según el diario, resulta inmoral que le haya recibido en préstamo 250 millones de pesos a un sujeto sentenciado por corrupción”, me dijo un oficial de inteligencia retirado del Ejército.

Me tomé el trabajo de defender la posición del editorialista. “¡No sea tan majadero! —me fustigó—. ¿Y de donde acá es peor y más inmoral pedirle plata a un pícaro que ser un ministro de Defensa que ha permitido y tolerado la desaparición de miles de colombianos y la violación sistemática de los DDHH? ¿Y acaso él no sabe de los falsos positivos?”. Recuerde usted que los Santos son intocables, sostuve.

Mi amigo aseveró el miércoles que hablamos: “los propietarios del diario, porque son descarados (así los llamó), dirán que en buena hora el alto gobierno decidió afrontar el tema llamando a calificar servicios a 27 miembros de las FFMM”. Ah, de eso no me cabe la menor duda, dije, porque ellos hicieron renunciar a la Conchi, por algo menos escandaloso, y jamás harán lo mismo con su familiar. ¡Y su apreciación resultó exacta con el editorial del jueves!

Tiene razón Alfonso Gómez Méndez, le dije, cuando sostiene que en este país los únicos que se van de sus cargos, asumiendo su responsabilidad, son los entrenadores de la selección Colombia. “Bueno, y la directora del DAS, que demostró ser mucho más digna y que se fue del puesto por una cosa grave, pero nunca comparable al tema de las desapariciones —afirmó—. Y el verdadero culpable está en su puesto. ¿Qué más estarán tapando?” —preguntó.

Mire mi amigo, y me da pena decírselo, pero está usted completamente equivocado si cree que un Santos se va a ir del gobierno por asumir su responsabilidad política, afirmé, pues conozco bien a los personajes.

“Sí, pero no tanto como usted cree, porque detrás de todo esto lo que hay es una cartel de las recompensas, manejado directamente por el Sr. Santos. Y eso lo sabe el Fiscal”. ¿A qué ser refiere?, pregunté. “Pues lo grave es que las recompensas se han manejado como la caja menor y ese el origen de todos estos crímenes”.

Pues me parece muy grave esta acusación, dije repugnado, y el contertulio aseveró: “Mire, mi estimado amigo Zuleta, la plata sale de un rubro secreto, que se convirtió en un arma para delinquir debido a la circular 029 de 2006, que ofrece desde $3’680.000 hasta $5.000 millones por ciudadanos dados de baja.

Felipe, siempre que Uribe toma una decisión así es porque está tapando algo peor. Y lo mas feo está por saberse”, sostuvo él. “Acá lo que ha habido es una máquina estatal del crimen y me duele mucho por mis FF.MM.”, dijo sollozando.

No dije nada más porque da hasta miedo saber sobre tanta inmundicia. ¿Será por eso, le dije, cambiando el tema, que ya no sacan más encuestas? “Pues sí —sostuvo muy indignado—, todo esto hiede, apesta”. “¡Y se cae mi general Montoya!” —sentenció.

felipezuleta.blogspot.com

 

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