Por: Nicolás Rodríguez

Hacia el aborto, en cualquier caso

EL MÉDICO DE LA FAMILIA, MI A-abuelo paterno, no era propiamente un doctor convencional. No sólo porque pretendía pasar por serio y petulante al tiempo que utilizaba sospechosos corbatines de colores, sino porque además de cirujano era ginecólogo. Y eso, más allá de que les estuviese quitando el papel de consejeros al cura y el psicólogo, en tiempos pasados equivalía a entrar en contacto con ideas abiertamente transgresoras.

De ahí, el paso a la política era natural. Nunca lo dio, no obstante su connotado espíritu liberal, pero sí se hizo militante. Sin dejar la ciencia, su pasión, le dedicó buena parte de la vida a Profamilia.

Cuenta la historia, ya conocida, que un buen día el también ginecólogo Fernando Tamayo firmó el Acta Fundacional de Profamilia, tras recibir una donación de 1.000 pesos de parte de Hernán Echavarría. Tamayo, que atendía en su consultorio privado a mujeres de la alta sociedad, se decidió por la socialización de las píldoras y los dispositivos.

Entonces fue Troya. “Para todo, hasta para burdeles, pero no para planificación familiar”, fue la primera objeción a la posibilidad de arrendar un espacio. Los conservadores y la Iglesia no tardaron en reaccionar. La encíclica Humanae vitae, divulgada por el papa Pablo VI antes de llegar a Colombia, en 1968, dictaminó que “Todo acto sexual debe estar abierto a la transmisión de la vida”. Los comunistas radicales, paranoicos, denunciaron que el imperio estaba interesado en eliminar al proletariado. Y hubo, como era obvio, pedreas contra una de las sedes.

Con todo, Profamilia, que está de aniversario, se mantuvo fiel a sus revolucionarios propósitos. Lejos de las ciudades, sus médicos emprendieron correrías con las buenas nuevas. La tasa de natalidad cayó, vertiginosamente, en los siguientes 30 años. La educación sexual dejó de ser un tabú y se comenzó incluso a hablar de sida por primera vez en el país. Al final, las mujeres lograron el control sobre su cuerpo. Y hoy, diga lo que diga el Procurador, son libres de escoger.

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