Por: Santiago Montenegro

Para crecer más

EN SU ÚLTIMO INFORME SEMANAL, Anif hace una reflexión muy interesante sobre el crecimiento económico de largo plazo de Colombia. En pocas palabras, Anif argumenta que el crecimiento de nuestra economía es muy lento tanto en términos relativos como absolutos y que nos está tomando demasiado tiempo para duplicar nuestro ingreso per cápita.  En tanto a los países más dinámicos de Asia, como China y Vietnam, les está tomando unos 10 años duplicar su ingreso per cápita, a nosotros nos toma 25 años, incluso creciendo a las tasas altas de la última década.  ¿Por qué esos países han podido crecer más, reducir muchísimo la  pobreza y, aún, tener una distribución del ingreso mucho mejor que la nuestra? Según Anif, porque han sido capaces de implementar en forma consistente políticas transversales a todos los sectores y a toda la economía, las cuales se han traducido en un crecimiento de la productividad total de factores, PTF, el doble de la nuestra. Sobresalen, entre todas estas políticas, las siguientes. Primero, un crecimiento basado en las exportaciones de forma que, en tanto nuestro coeficiente exportador de bienes es de un 14% del PIB, los de países como China, Vietnam, Corea del Sur, Chile, se encuentran por encima del 30%. Segundo, una infraestructura de excelente calidad sin los problemas de concepción, gerencia e implementación que hemos tenido en Colombia en las últimas décadas. Tercero, un mercado laboral muy flexible que ha evitado los gravísimos problemas de informalidad y desempleo que tenemos en Colombia.  Como si estas brechas fueran pocas, Anif alerta, con mucha razón, en la consecuencias negativas que puede tener la anunciada bonanza minero-energética sobre todos los sectores transables, diferentes a los de bonanza, como la industria manufacturera y la agricultura, sectores que tienden a generar mucho empleo por unidad de capital. También menciona el informe el desequilibrio fiscal que encuentra el nuevo gobierno, como un impedimento para estimular las llamadas locomotoras jalonadoras del crecimiento. 

Aunque el informe de Anif no es muy enfático en las recomendaciones de política, de tan buen diagnóstico se derivan lógicamente las siguientes.  Primero,  para mantener y estimular el coeficiente exportador a los niveles de los países asiáticos, habría que proteger la tasa de cambio real con todos los instrumentos posibles, comenzando con una política fiscal austera, la implementación de la regla fiscal y el fondo de ahorro en el exterior. En esas condiciones, el Banco de la República podría acompañar al gobierno con políticas monetarias y de intervención cambiaria para sostener y aún aumentar el valor del dólar. Segundo, poner en práctica cuanto antes el nuevo enfoque anunciado por el ministro de Transporte, Germán Cardona, para la construcción de obras de infraestructura y, en particular, las de transporte. Tercero, introducir audaces medidas en el mercado de trabajo para reducir el desempleo y la informalidad, que juntos pueden afectar a unos 14,5 millones de trabajadores, de un total de 21,5 millones que componen la población económicamente activa. Finalmente, es importante enfatizar en la calidad de la educación como un insumo crítico para elevar la PTF. En este sentido, creo que es de la mayor importancia la mesa de trabajo que ha anunciado la ministra de Educación para mejorar la calidad de la educación. Porque, en un sentido más estructural y profundo, la ventaja que nos llevan los países asiáticos descansa en una educación de excelente calidad, desde el preescolar hasta la formación doctoral, pasando por el sistema de investigación y de innovación. Ellos han demostrado que educar es, efectivamente, gobernar. 

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