Comer animales (y murciélagos)

Noticias destacadas de Opinión

Hace unos días, en un momento fugaz televisivo, un periodista realizó un informe desde el mercado de Baishazhou cerca al centro de Wuhan (China). Mientras recorría el lugar con un lenguaje corporal estoico, caminó cerca a tiendas con rejas metálicas brillantes y contó algunos cambios que han ocurrido desde su apertura hace unas semanas. Antes de la pandemia se vendían ahí más de 120 toneladas diarias de animales vivos. Ahora se venden casi 30, dicen los expertos. Allí entrevistó a un vendedor que negó la existencia de murciélagos como se dijo al principio. Y es que una columna publicada en The Washington Post plantea la posibilidad de que el coronavirus no se haya originado en el cuerpo de un comensal de murciélagos, sino a causa de un descuido volátil y mortal dentro de un laboratorio que lo investigaba.

Más allá de quién sea el responsable del encierro planetario, lo sucedido en China ha llevado de nuevo la atención hacia un tema que los humanos aún no resolvemos: el maltrato animal. Quienes recorrieron aquel mercado describen escenas donde los protagonistas eran patos, marmotas o iguanas moribundas mientras su dueño esperaba la llegada de un comprador.

 

Comparte en redes:

 

Te contamos que estamos trabajando en nuestra plataforma tecnológica para que sea más fácil de disfrutar, por eso no podrás hacer comentarios en los artículos. Estarán activos próximamente. Gracias por tu comprensión.