Por: Columnista invitado

¿Cómo? Legal, transitorio y progresivo

Cuando es posible explicar el nuevo esquema de recolección de residuos sólidos propuesto por la administración, se escuchan muchas voces de respaldo. En efecto, asumo como deber de gobernante dar a conocer los pormenores de un asunto que para los bogotanos y la sociedad en general es de veras trascendental.

A partir del 18 de diciembre el esquema de recolección de basuras en Bogotá se desarrollará bajo tres condiciones indispensables: respeto del ordenamiento jurídico, transitoriedad y progresividad.

1. Un esquema apegado al ordenamiento jurídico, que cumpla con la Constitución y la ley, en el que el Distrito Capital continuará con los trámites tendientes a la celebración de los contratos de concesión que permitan la prestación de servicio público domiciliario de aseo y las acciones complementarias, tal como se encuentra dispuesto en el artículo 40 de la Ley 142 de 1994 y en los autos 275 de 2011 y 084 de 2012 de la Corte Constitucional.

Apegado al ordenamiento jurídico porque el gobierno distrital continuará implementando los mecanismos requeridos para prestar directamente el servicio de recolección de basuras, tal y como lo permite el Estatuto Orgánico de Bogotá, en una o varias zonas de la ciudad.

Esta decisión permitiría, finalmente, regular las tarifas y optimizar el servicio, además de incluir a la población recicladora fortaleciendo su capacidad empresarial en igualdad de condiciones materiales para todos los prestadores del servicio. Así se racionalizarán las utilidades finales de los operadores en defensa del interés general de la ciudadanía.

2. Un esquema transitorio de un año, que se justifica en la urgencia manifiesta dado que los supuestos de hecho y las condiciones en que se fundamentó la decisión aún se encuentran vigentes. Transitorio porque culminará con la adjudicación de una nueva licitación que contendrá los parámetros de la política pública.

Transitorio porque durante este período se están haciendo todas las acciones necesarias para prestar el servicio de aseo con las mismas características del servicio actual. Es decir que no se modifican las zonas, las rutas, las frecuencias ni los horarios durante el próximo año. No obstante, se atenderán, con más rigor por parte del Distrito, las zonas identificadas como críticas.

El Distrito Capital espera que la Comisión de Regulación de Agua Potable y Saneamiento Básico (CRA) entienda la importancia de definir por fin el modelo tarifario indispensable para la nueva licitación y, por tanto, para abandonar la transitoriedad. No está bien perpetuar el estado de urgencia manifiesta en que se encuentra la ciudad desde hace más de un año.

3. El esquema será también progresivo porque desde el 18 de diciembre, a partir de la tarifa que pagan hoy los ciudadanos se desarrollará un modelo financiero que permita el reconocimiento al trabajo de recuperación ambiental que realiza la población recicladora. Progresivo porque con base en el censo presentado a la Corte Constitucional estamos asumiendo el desafío de apoyar la organización de unidades productivas, individuales, familiares y asociativas para su desarrollo empresarial.

Progresivo porque a partir del 18 de diciembre existirá un programa complementario de servicios sociales orientados a las familias de la población recicladora, en el cual participarán todas las entidades del Distrito que prestan servicios sociales. Estamos trabajando para que ni una niña ni un niño de familias recicladoras se quede sin alimentación, educación, salud ni vivienda digna, y esto se logra si como sociedad somos capaces de garantizarles a sus padres un trabajo decente.

Progresivo porque empezamos un proceso de estímulo a la ciudadanía para el cambio cultural que requiere la separación en la fuente: así cada día enterraremos menos y aprovecharemos más un recurso altamente productivo como son los residuos sólidos.

*Gustavo Petro Urrego / Alcalde Mayor de Bogotá

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