Por: Hugo Sabogal

Cómo pasarla bien en Expovinos

Única feria vinícola en Colombia y una de las más importantes en Latinoamérica.

Por tercer año consecutivo, Expovinos –la principal feria vitivinícola de Colombia, organizada por el Grupo Éxito– está nuevamente entre nosotros.

Los amantes del vino tendrán, entre el 12 y el 14 de junio, la oportunidad de tener, bajo un mismo techo, en Corferias, botellas de todos los estilos y precios, y, más interesante aún, de casi todas las regiones productoras del mundo.

Asistir a un evento de esta envergadura resulta apabullante, a menos que los visitantes se tracen una estrategia para sacarle buen provecho a la ocasión.

Si uno fuera a dedicar 15 minutos a cada uno de los 85 estands, repartidos en 8.000 metros cuadrados, tardaría más de 20 horas continuas en visitarlos. Y, claro, ante la avalancha de visitantes el tiempo se extendería un par de horas más. Al final, la confusión –en paladar, mente y espíritu– podría resultar sobrecogedora. Lo mejor, entonces, es planificar.

Si las oportunidades de probar vinos del Viejo Mundo no suelen ser copiosas, la feria es un buen lugar para ponerse al día. Allí se dan cita importadores de vinos franceses, italianos, españoles y portugueses, entre otros.Los menos conocedores podrán contentarse con degustar marcas de cada uno de estos orígenes, y la experiencia ya será interesante.

 Pero si la curiosidad va más allá, los expositores cuentan con productos de las principales denominaciones de origen de cada lugar. Tome el caso de Francia. Lo mejor es comenzar por los espumantes de la región de la Champaña y los blancos de Loira y Chablis (blancos), y luego concentrarse en Burdeos y posteriormente en Borgoña y Ródano (tintos). Estas son apenas seis de las 300 denominaciones de origen controlado de Francia.

Hay, desde luego, otras clasificaciones, pero, por ahora, no vale la pena ocuparse de ellas. Lo cierto es que una mirada a lo más representativo de la Champaña, Burdeos, Borgoña, Ródano, Chablis y Loira permitirá entender por qué Francia es grande, y sus vinos aún más.

Y lo mismo puede hacerse con España. Aquí la idea es probar vinos de Rioja, Ribera del Duero, Penedès, Priorato, Jerez, Navarra y Valencia.

En el caso de Italia, el paladar se deleitará con provincias como Piamonte, Veneto y Toscana, las mejor representadas en Colombia.

En cuanto a Portugal, el contingente es menor, pero han comenzado a llegar tintos y blancos, especialmente el llamado Vinho Verde, elaborado con la uva Alvarinho. Es un vino bien particular.

Igual recorrido puede hacerse por los caminos del Nuevo Mundo. La feria agrupa a representantes de Argentina, Australia, California, Chile, Sudáfrica y Uruguay. Para ponerle más emoción a la aventura, usted podrá probar las variedades

emblemáticas de cada uno de estos países, en varios estilos: jóvenes reservas, premium y superpremium. Por ejemplo, Malbec y Torrontés, de Argentina, Syrah de Australia, Zinfandel de California, Cabernet Sauvignon y Carménère de Chile, y Tannat de Uruguay.

Para los seguidores de Argentina y Chile, se brinda un verdadero festín de puntos de origen, cada uno de los cuales aporta características particulares a los vinos que se producen en sus territorios. De Chile, por ejemplo, hay que conocer lo que brota de zonas como Casablanca, San Antonio y Leyda.

Por su cercanía al océano Pacífico, estos tres lugares se especializan en vinos blancos, como Sauvignon Blanc y Chardonnay, pero también entregan al mundo excelentes Pinot Noir, Merlot y Syrah, principalmente. Y, desde luego, no puede obviarse el contingente de los productores de tintos, congregados en el Valle Central, en especial en Aconcagua, Maipo, Maule, Colchagua y Bio Bio. Por el lado argentino, hay una nutrida representación de casas vitivinícolas de Salta, La Rioja, San Juan, Mendoza y Patogonia (que, a su vez, se divide en dos: Río Negro y Neuquén).

A diferencia de otras zonas productoras del mundo, el clima y los suelos argentinos pueden aportarle características diferenciadoras a una misma cepa como la Malbec. Intente hacer la prueba y deje que su paladar sea el juez.

La representación australiana es menor, pero pueden encontrarse productos de una excelente región como Victoria, una de las más destacadas de este enorme país-continente.

Otra manera de disfrutar la feria es tomarles el sabor a los distintos tipos de vino: por ejemplo, empezar por un espumante, seguir con un blanco ligero (Sauvignon Blanc o Riesling) y continuar con un blanco de más cuerpo y volumen (Chardonnay o Viogner). El recorrido deberá incluir los rosados, cada vez más variados en el mercado colombiano. La ruta terminará con las variedades tintas, empezando por Pinot Noir y continuando con Merlot, Tempranillo, Sangiovese, Malbec, Syrah y Cabernet Sauvignon, por ejemplo. Recuerde que los vinos deben probarse de blancos a tintos, de suaves a complejos y de secos a dulces.

Claro, usted puede deambular sin ningún orden preestablecido y simplemente dedicarse a pasarla bien, caminando y comprando, incluso, en una tienda de más de 700 metros cuadrados. Pero le aseguro que se irá más feliz a casa si sabe qué prueba y por qué.

 

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